Auditorías htmhc

___A u d i t o r í a  i n t e r n a__

htmhc ha encargado antes de la entrega a la Consejería de Vivienda y Ordenación del Territorio una serie de informes a asesores independientes para que evalúen la calidad de lo investigado, su metodología, etc.

Lo que les solicitamos es, por un lado, su percepción del enfoque dado a un campo de conocimiento incipiente en la investigación y problemática andaluzas. Este enfoque ha querido ser divulgativo, constituyéndose en una investigación abierta, con participación experta y no experta, con mecanismos de difusión en tiempo real de los avances efectuados. Es, por tanto, un requisito autoimpuesto el que haga ver la importancia de los asuntos de hibridación social y espacial a un espectro muy amplio, antes que un desarrollo intenso de campos disciplinares que ya están en marcha desde hace unos años, para producir un avance sustancial. La investigación ha demostrado que es más pertinente la diseminación en miradas que puedan servir de microaprendizajes, que grandes teorizaciones para generar vectores de inercia o de corrección.

Por otro lado, hemos creído conveniente hacer nuestra la frase de Cliford Geertz por la que genera una disolución pensamiento-acción. Es ésta: “el pensamiento es espectacularmente múltiple como producto y maravillosamente singular como proceso: hermenéutica cultural, y no mecánica conceptual”. Hay una refundación y apropiación “alodóxica” de los términos habitualmente usados por los antropólogos, para un reacondicionamiento que sea aportación para este estudio y los que pretendemos que se puedan desarrollar, por nosotros o tantos otros investigadores, con posterioridad. A ello se le suma la petición expresa de la Junta de Andalucía de obtener del encargo un producto, y no una reflexión ensimismada con dificultad de ser canalizada convenientemente. Por ello, se ruega que se haga un recorrido general por toda la investigación, y no sólo por el texto de resultados.

Por último, el informe debe detenerse más profundamente en el texto que ahora aportamos.

La idea es entregar los informes como un producto más, porque pensamos que la visión que puedan aportarnos también es interesante si está situada al lado de quien la ha generado. En ese informe esperamos poder encontrar por su parte:

  1. Idoneidad o no del enfoque. Posibilidad de aportar alternativa por parte del asesor científico.
  2. Interés de los productos generados alrededor del enfoque divulgativo y participativo (actas de los seminarios, publicación descargable y también visualizable, además de entrar en redes sociales virtuales (issuu) de constraste con otras publicaciones similares en todo el mundo, registro bibliográfico indexado en bibliotecas universitarias, grabación en vídeo y exhibición permanente (web) de los investigadores participantes en los seminarios y aporte a la CVOT, en su rama “La Ciudad Viva” (www.laciudadviva.org) de ese material para el canal televisivo que funcionará en breve, aplicación informática AVA (Argumentos Vivienda Arquitectura) también para “La Ciudad Viva”, como motor reflexivo para establecer las vías temáticas desarrolladas en 20 años de política de vivienda en Andalucía, vistas a través de los eventos científicos impulsados por esa Consejería, Exposición y catálogo HEA (Housing in East Andalusia 1975-2000) (Arquitectura colectiva en Andalucía oriental 1975-2000), desarrollado en colaboración con la escuela de arquitectura de Granada, Base de datos (112 registros en este momento) y publicación “COLECTOR” de proyectos sociales y arquitectónicos, construidos o no, sobre 14 vías temáticas de abordaje de la problemática “Hibridación y transculturalidad”, webs para la participación, donación y contraste de reflexiones, anexos de información -trabajos de campo antropológicos y sobre energía e hidrógeno-, canalización de nuevas ayudas desde distintos otras instituciones que han apostado por la línea argumental desarrollada y perspectivas de continuación a futuro).
  3. Interés de las reflexiones elaboradas para la publicación de resultados de este año trabajos, actualidad, calidad, manejo de la problemática, metodología empleada, de contraste entre lo arquitectónico y lo antropológico en asimismo una hibridación contradisciplinar. Indicar qué aspectos se echan en falta, qué bibliografía sería preciso incorporar, tratamiento capitular, idoneidad para ser publicado…

Comisión Científica.

Alfredo Rubio Díaz. Facultad de Geografía. Universidad de Málaga. España.

Mercedes Daguerre. Arquitecta Investigadora. Italia/Argentina.

José Enrique López-Canti Morales. Arquitecto. Escuela de Arquitectura. Universidad de Sevilla, España.

C. Emilio Piazzini. Instituto Colombiano de Antropología e Historia. Bogotá, Colombia

Vladimir Montoya. Instituto de Estudios Regionales. Universidad de Antioquia. Colombia

Javier Escalera Reyes. Antropólogo y responsable del Grupo de Investigación Social de Acción Participativa (Sej-218). Universidad Pablo de Olavide. Sevilla. España.

Roberto Fernández. Facultad de Arquitectura. Universidad de Buenos Aires, Argentina

Juan Luis Moraza. Facultad de Bellas Artes de Vigo. España.

Juan Calatrava Escobar. Historiador. Escuela de Arquitectura de Granada. España.

Informes.

Alfredo Rubio Díaz, Departamento de Geografía, Universidad de Málaga.

1. Sobre la idoneidad del enfoque.

La percepción del enfoque dado a un campo de conocimiento incipiente en la investigación y problemática andaluzas no puede ser nada más que positivo. Este enfoque ha querido ser divulgativo, constituyéndose en una investigación abierta, con participación experta y no experta, con mecanismos de difusión en tiempo real de los avances efectuados. No se puede plantear un mejor comienzo. El comenzar mismo ya connota: algún modo de comienzo, el comenzar mismo, contiene algo de idoneidad.

Por tanto, sólo cabe anotar un acuerdo, extensivo a la idea de multiplicidad de pensamiento, en el sentido profundo de Steiner: el pensamiento puede imaginar una multiplicidad de universos, con leyes científicas y parámetros totalmente diferentes de los nuestros, precisamente lo que hace la ciencia-ficción. Puede entonces producir modelos de espacio-tiempo limitado o infinito, en contracción o en expansión.  Podemos desdecir, transmutar, y negar aquello que se nos aparece como lo más sólidamente establecido. Experimentos mentales de la poesía lo demuestran, también la hipótesis científica. Es el “supongamos que”, a la  vez una suspensión de lo dado y  un abrir un mundo otro. Todo ello puede suponer: una licencia arbitraria, la ilimitación del pensamiento, el pensamiento que manipula -en el mejor de los sentidos- los símbolos, como el lenguaje manipula las palabras y la sintaxis. Podemos elaborar sin problemas dos campos contradictorios: la hipótesis de la vida eterna y  la entropía. (Steiner, G., 2.007).

Sin embargo, no creo que seamos convocados exclusivamente a una suerte de consenso científico. Se nos solicitan sugerencias más que controles. Es sabido que el paradigma de la evaluación procede de la medida y de lo calculable, aunque afronte lo cuantitativo (aquello cuantificable sin gran esfuerzo) y lo cualitativo (aparentemente al margen de lo cuantitativo). Sin embargo, siempre estaremos en el paradigma de la medida. Un ejemplo que me resultó en su momento muy significativo lo aprendí en la planificación estratégica urbana donde se cuantifica, mediante atribuciones porcentuales a cada parte de un proceso destinado a dar cuenta de un objetivo, sin que en ningún momento se pusiera en duda el valor porcentual de cada una de las partes del proceso. Por tanto, lo que asumo aquí es más una forma de participación que pretende colaborar en las aperturas que una evaluación en el sentido indicado. Se aportan sugerencias e  ideas que, tal y  como se nos ha pedido, pueden ser utilizadas o revocadas respecto de los objetivos.

Lo que se plantea son inauguraciones para habitar dentro de cuarenta o cincuenta años en un contexto de variación: del saber resistir al saber transformarse. Y se añade, “las aportaciones serán una visión intencionada y no aséptica que promocione la hibridación y la transculturalidad”. Se trata, se añade, del paso de la tolerancia a la transculturalidad.  El ser y la experiencia son ambiguos y se dicen de muchas maneras.  El fondo de la intención: “pensar una comunidad global”, que deduzco como similar a lo que el geógrafo humanista Yi-Fu-Tuan llama “comunidad cosmopolita”.

El planteamiento de una mirada prospectiva es esencial. Nadie se ocupa del futuro. La democracia no ha encontrado todavía la forma de desarrollar una política de responsabilidad respecto del futuro. El pensamiento y  la acción a largo plazo, comprometidos con una “previsión adecuada del futuro” (Birnbacher, D., 1.988).  Por tanto, a pesar de que nadie pueda decir otra cosa respecto de dentro de cuarenta o cincuenta años que un humilde “nada sé”,  el planteamiento, como después veremos, no sólo es correcto sino necesario.

El enfoque actual del planteamiento es el siguiente: no estamos en una acción u oposición respecto de la tradición sino en una posición contra la rapiña del futuro.  Lo señaló con claridad U. Beck y lo reitera D. Innerarity: se trata de una negativa a la externalización de los impactos del presente en el futuro a modo de “irresponsabilidad organizada” (Beck, U., 2.000). Por tanto, htmhc no se presenta ni opera desde el presentismo, aunque haya algún texto que se refiera a la urgencia [lógica y hasta paradójica] que se deriva de la situación. Es bien sabido que el  presentismo es un ataque a la temporalidad en general: al propio presente pero también al pasado y al futuro [una afirmación que convendrá desarrollar].

A pesar de todo, la responsabilidad respecto del futuro se ha profundizado y se ha convertido en un problema agudo puesto que ha tenido lugar una expansión de los escenarios futuros, consecuencia del alargamiento de las cadenas causales que nos vinculan especial y temporalmente. “Los procesos de modernización son entre otras cosas, procesos de crecientes dependencias recíprocas en el espacio” (Innerarity, D., 2.009: 32 ).

De algún modo,  la responsabilidad nos sobreviene (ha sobrevenido). Claro es que nos referimos a la responsabilidad respecto del futuro al ejercer con nuestro poder presiones que actuarán en  la lejanía temporal. Tal cosa la propuso tempranamente Hans Jonas, con papel excepcional en el nacimiento de una ética concreta  y que ha dado lugar a un sinnúmero de reflexiones a cerca de la justicia intergeneracional  (Jonas, H., 1.992: 128 y  Gosseries, A., 2.004).

De lo anterior, teniendo en cuenta que la mayor parte de las decisiones que tomamos tienen un impacto sobre las generaciones futuras no cabe otra posición que deducir una necesidad: una reforma de la política que incluye una repolitización del futuro y, también, una nueva concepción del saber, los saberes, la ciencia y sus respectivos entrecruzamientos. Y es un asunto eminentemente político puesto que el escenario es una combinación de incertidumbre y responsabilidad, por tanto sujeto a procedimientos de deliberación y legitimación colectiva. Sin embargo, asumir la responsabilidad del futuro no implica su predicción, algo probablemente imposible, sino convertirlo en una categoría reflexiva. Se abandonan las viejas formas de interpretación del futuro (que no está escrito) y surge la posibilidad de una prospectiva abierta, democrática y  deliberativa.

El actor público no acciona sino que reacciona. Dominando la incertidumbre los actores políticos acuden al corto plazo y no consiguen formular objetivos a largo plazo. Por tanto, la urgencia es la modalidad temporal de la acción en general de modo que, paradójicamente, se arruina la urgencia misma. Para comprender con un mayor rigor la situación [la tendencia] se ha de entender que la urgencia no es un concepto objetivo sino que apunta a una inquietud ante un futuro incierto. Por ello, la conclusión no puede ser otra que la siguiente: “nos hace falta compensar la necesaria velocidad del mundo con espacios de deliberación, reflexión y  normalidad temporal” (Innerarity, D., 2.009: 57). Este hecho, de ahí que señaláramos al principio que la idoneidad estaba ya incluida  en la puesta a la vista de la problemática: hibridación y transculturalidad requieren tiempo y estabilidad.

Del progreso ha muerto el finalismo y ha sobrevivido la dinámica. Las sociedades actuales combinan su resistencia al cambio con una agitación superficial. Queda una aceleración vacía -esa movilización general de la que hablaba Sloterdijk (1987), siguiendo la idea de Ernst Jünger, que Taquieff llama bougisme[1] (Taquieff  P.A., 2.002)-, un ciego <cada vez mas> de tecnología o globalización económico-financiera, un espacio social inestable y un campo psicológico neurótico.

Este tipo de temporalidad cuadra muy bien con nuestro sistema económico. De modo que, el imaginario político actual “tiene un discurso prescriptivo minimalista, muy pobre conceptualmente: el discurso de la adaptación al supuesto movimiento del mundo, el imperativo de moverse con lo que se mueve, sin discusión, ni interrogación, ni protesta” que puede producir lo contrario, es decir, la paradoja de la inmovilidad, como han tratado de explicar Jameson (1.987), con la disolución de la antinomia cambio/estancamiento, o P. Virilio con el concepto de paralización veloz, es decir, la aceleración improductiva, “como una agitación sin consecuencias reales aunque no exenta de graves efectos sobre los seres humanos y la cohesión de las sociedades” (Innerarity, D., 2.009: 59). Para realizar un movimiento real no basta con acelerar. En este sentido, el proyecto htmhc abre resueltamente otra vía [idónea] pues no se puede olvidar que cuenta con el apoyo de instancias políticas y administrativas.

La modernidad se situó al margen de las formas históricas de relacionarse con el futuro: en éstas el futuro estaba escrito y, por el contrario, la modernidad se ha entendido como reivindicación del futuro como tal, es decir, como algo humanamente configurable, abierto e indeterminado. Un ámbito de potencialidad, un espacio vacío que esperaba ser colonizado por nuestro deseo, diseñado y configurado. Pensar el futuro para alcanzar algo. Esta es la naturaleza moderna de la indagación sobre el futuro. En ningún caso, desde la prospectiva, la planificación, la previsión económica y la científica, se trata de adivinarlo ni de prescribirlo, sino de darle al futuro un porvenir (Innerarity, D., 2.009: 66).

El objetivo es construir una representación de un futuro posible a partir de la observación de los futuros posibles. Pero ahora todo ha alcanzado una mayor complejidad: el mundo ha dejado de ser “un mundo de partes y todos que operaban a lo largo de cadenas lineales de causas y efectos, en una atmósfera de simplicidad mecanicista”, Hoy se produce una disparidad entre nuestro conocimiento y nuestra capacidad de acción.

Por tanto, la complejidad es la condición que nos rodea -nuestra atmósfera. Cuando las cosas cambian tan rápidamente los datos del presente son menos relevantes para adoptar una decisión. Se hace necesario un trabajo imaginativo (la imaginación es la clave). Este enfoque provoca justifica de la prospectiva que no tiene su origen en un saber sino en el desconocimiento estructural del futuro [la prospectiva como un saber a cerca del desconocimiento].

Se trata de pasar del diagnóstico al pronóstico y, en ese sentido, la principal tarea de la prospectiva no es extrapolar tendencias sino desplegar espacios de posibilidad. Descubrir las señales débiles, un conocimiento temprano (Anstoff, I., 1.976).

D. Inneratity, de quien son subsidiarios estos párrafos relativos al futuro, ha indicado: “los métodos interpretativos tendrían la función de gestionar ese no saber que se expresa débilmente y con escasa claridad. La prospectiva es fundamentalmente un diagnóstico del presente de las sociedades. Su tarea consiste en ajustar los instrumentos para percibir las oportunidades reales, esos futuros latentes que están ocultos en las redes de interdependencias que se despliegan con los procesos que podemos en marcha. Aunque nunca posamos predecir con exactitud el futuro humano, siempre tendrá sentido este trabajo en orden a indagar nuestras posibilidades reales para abrir espacios de juego a la configuración institucional del futuro deseable” (Innerarity, D., 2.009: 76).

Si la prospectiva tiene como connotaciones relevantes su contenido de saber acerca del desconocimiento y su fundamentación paradójica en el presente como constatación de señales débiles, una tercera dimensión es su carácter de conocimiento práctico. La prospectiva tiene la intención de orientar las acciones de acuerdo con una idea de futuro deseable. El pronóstico es la continuación del diagnóstico en el futuro. Así, la prospectiva es mucho mas que una forma de orientar el presente hacia el futuro, un algo performativo, que un conocimiento del futuro. Por tanto, es un espacio de reflexión y de asesoramiento en orden a elegir entre el espectro de opciones y preferencias llamando la atención sobre sus potenciales efectos asociados. “Los pronósticos más interesantes son aquellos que nos dicen algo sobre procesos que de alguna manera son configurables activamente o en relación con los cuales se puede al menos reaccionar pasivamente y desarrollar actitudes anticipativas” (Innerarity, D., 2.009: 77).

En el pronóstico hay momentos que no responden a una determinación científica; de ahí su posible manipulación ideológica, especialmente cuando se trata de controlar un determinado comportamiento mediante la apelación al futuro. En este sentido, los pronósticos no debieran servir para justificar y legitimar determinadas decisiones. Finalmente, atendiendo a este tercer carácter de la prospectiva (su aplicabilidad práctica) debe tenerse en cuenta que hay pronósticos que se destruyen a si mismos puesto que, su puesta a la vista inducen acciones que eliminan sus previsiones (un ejemplo: el Primer Informe del Club de Roma).

Las nuevas escalas del mundo requieren unas prognosis modestas y dispuestas a ser corregidas. Ahora se trata de gestionar la ignorancia. “Las sociedades modernas se encuentran superadas frente a la tarea de conocer y legitimar el futuro de acuerdo con un modelo de predicción exacta. Cuando irrumpen nuevas incertidumbres, cuando hasta el saber experto se revela como algo inexacto y controvertido, entonces es el saber mismo el que se convierte en objeto de política. A partir de ese momento hay que decidir políticamente qué recursos del saber deben generarse, qué grado de incertidumbre e ignorancia es aceptable respecto de determinadas decisiones. La innovación se convierte en un asunto central en las sociedades avanzadas, que no pueden abandonarse a las formas de aprendizaje establecidas y están especialmente obligadas a volver a aprender” (Innerarity, D., 2.009: 83). Es decir, más allá del pensamiento cínico-burocrático, donde las palabras están medidas, muy medidas,  como cercanas a un pensamiento abstracto y burocrático que incluye la afirmación de una aspiración (un deseo) de la sociedad a la configuración extraída de no se sabe dónde. Este pensamiento confirma la actualidad como  la lógica de la competencia, la dinámica del mercado y  la contingencia de la evolución.  Lo que significa, si se emplea “actuales”, que no son exactamente  evidencias objetivas (verdades), sino formas de percepción, también discurso dominante que tienen curiosamente una función configuradora, de modo que son inducidas.

“Es una gran verdad aquella idea de Hanna Arendt (1.958) de que los seres humanos vinculados por un proyecto concertado tienen una superioridad sobre aquellos a los que no vincula ninguna promesa y carecen de intención. Pero cualquier proyecto sólo es posible en un entorno considerado como abierto y, al menos parcialmente, indeterminado. Presupone una visión optimista de la realidad social y de nuestras capacidades de combatir el destino que ahora se presenta con diversos ropajes: como aceptación sin crítica de lo que hay, como pasividad reactiva que sólo se pone en marcha en el registro de la urgencia o como declaración de que otro mundo es posible y para lograrlo bastaría con acudir a los procedimientos tradicionales” (Innerarity, D., 2.009: 86). Por tanto, la cuestión central es la cohesión social, como condición posibilitante.

De donde concluimos tres cuestiones:

1. La hibridación necesita tiempo, es decir, unas ciertas condiciones de certidumbre.  Una estabilidad.

2. Se plantea una nueva posición de la política y de las esferas administrativas. Si no ocurriera de ese modo, nuevamente nos encontraríamos ante la pura toma o asunción de puntos que aquí se desarrollan, afloran o se expresan como tendencias.

3. La mirada prospectiva, conocedora que se refiere a un desconocimiento, necesita un adecuado diagnóstico del presente. Este sigue siendo opaco, y  no siempre por una indisposición de medios, sino más bien como desconocimiento buscado. En ese sentido, creo que existe un déficit de investigación empírica, al que me referiré mas adelante. Si me atengo a lo señalado sobre las bases de un ejercicio prospectivo, recordaré que el buen diagnóstico es la clave.

Advierto tres problemas fundamentales, y les doy este calificativo por precisamente ser a la vez constituyentes y constitutivos de la problemática. De uno se habla y se contextualiza: una sociedad. Del segundo, apenas se dice nada, al menos por el momento, queda reducido a un telón de fondo, decorado desvaído e imperceptible: me refiero al capitalismo, sistema que infiere el movimiento, como si fuera la energía necesaria. Como si ya no fuera posible referirnos a aquello que [nos] crea y da forma [y su contrario] al imaginario siempre sostenido [ayudado] como si realmente nos encontráramos [habitáramos] en y  ante una sociedad. Para ser más precisos debemos también incluir cultura.

De todo ello deduzco una condición paradójica del enfoque: está y no está bien dirigido. Sin embargo, tampoco cabe argumentar que quien esto escribe dispone de una alternativa, es decir, tampoco puede dirigir la mirada correctamente. Pero conviene señalarlo puesto que unas de las principales preocupaciones que me suscita este esfuerzo, intencionalmente claro y conceptualmente bien asentado, es precisamente su calidad de esfuerzo blanco, en el sentido de limpio, puro, transparente, sin dobleces. Este esfuerzo significa algo parecido a suponer que nos estamos haciendo, como proclamaron y proclaman ciertas voces. “Las aportaciones -se escribe-  serán una visión intencionada y no aséptica que promocione la hibridación y la transculturalidad”. Se trata, se añade, del paso de la tolerancia a la transculturalidad.

La sociedad es una construcción teórica surgida en un momento histórico concreto. Si alguna vez fue real y  posible no parece ser hoy ese su horizonte. Desde hace treinta años triunfa el liberalismo existencial. Se define como, “el hecho de que se admita en lo sucesivo como natural una relación con el mundo basada en la idea según la cual cada uno tiene su vida” (Tiqqun, 2.009: 45).   Este es el hecho central, pero no hay nada nuevo, salvo el énfasis: la extranjería del habitante metropolitano, como condición primera de la metrópolis, de G. Simmel; la individuación de U. Beck; el otro como problema de…: el individualismo de masas de Sloterdijk o la estética del socius de las tribus urbanas de M. Maffesoli entre otros muchos.

Aunque sea una respuesta balbuceante decimos: el capitalismo nunca ha tenido un proyecto de sociedad [tampoco de economía, en un sentido estricto] y dejo ahí la palabra sociedad consciente de su ambigüedad. No ha habido nunca un proyecto constructivo del capitalismo, pero pudiera haberlo.  Esta ausencia es como una falta en el proceso capitalista -y del proceso capitalista.

El proceso capitalista es destructivo, lo que aquí se confirma como construcción de un desierto.  Pero no es sólo una construcción sino el resultado de la destrucción de lo antes ahí. El desierto ha sido siempre el destino del capitalismo. Por eso, ha sido destructor de todo aquello relacional [el estrago de los lazos]. “Las técnicas políticas del capitalismo -se ha escrito-  consisten, sobre todo, en destruir los lazos mediante los que un grupo encuentra los medios de producir, en un mismo movimiento, tanto las condiciones de su subsistencia como las de su existencia. Es decir, separar las comunidades humanas de la infinidad de cosas, piedras y metales, plantas, árboles de mil usos, dioses djins, animales salvajes o domésticos, medicinas y sustancias psicoactivas, amuletos, máquinas y  todo el resto de seres en compañía de los cuales los seres humanos constituyen mundos” (Llamamiento y otros.., 2.009: 52) . Las metrópolis son “punto de concentración máxima de esas técnicas políticas del capitalismo” (Tiqqun, 2.009: 53). Todo esta hecho para que el ser humano se relacione solamente consigo mismo.

Lo que tendríamos de mas propio es lo que nos distingue de lo común. Lo que es común se vuelve abstracto, vacío, y más aún en el lenguaje político. Aquí se parte justamente de lo contrario: “lo mas singular en nosotros apela a un compartir”. En la metropolis el estado normal es el aislamiento.

La experiencia del compartir. En primer lugar, nuestras necesidades, que no son aquellas a las que nos han acostumbrado los dispositivos capitalistas. “La necesidad no es nunca necesidad de una cosa sin ser al mismo tiempo necesidad de mundo” (Tiqqun, 2.009: 81). Pero, también, “la necesidad no es mas que el nombre de una relación por la cual un ser sensible concreto hace existir tal o cual elemento de su mundo” (Tiqqun, 2.009: 81). Por eso, me parece fundamental la inclusión de un análisis de la necesidad, que incluya las posiciones del grupo Tiqqun y aquellas que, en su momento,   pensó J.  Ortega y  Gasset.

Literalmente los habitantes de las metrópolis. Las subjetividades metropolitanas solamente experimentan caprichos. Por eso el capitalismo satisface como nadie la necesidad de cosas pero “no propaga universalmente mas que la insatisfacción: porque para satisfacer la necesidad de cosas, debe construir los mundos” (Tiqqun, 2.009: 81). Los flujos de la inmigración ingresan en esta atmósfera.

Se busca una configuración nueva -uno de los sentidos de hibridación- producto del fundido de unos con los otros, fundidos múltiples. Creemos, con independencia del deseo, de la ética e, incluso,  de una posición moral, tal objetivo no es una cuestión general, sino un asunto de casos particulares. Dicho de otro modo, la hibridación que vendría a ser una configuración social nueva, sólo lo será de casos individuales [particulares] y literalmente pendientes del tiempo.

Las razones son culturales: el excesivo uso de este concepto ha acabado por desvirtuarlo. Se aplica a la instrucción, al decir que alguien no tiene cultura cuando se quiere decir que carece de instrucción y formación en algo particular. También se dice de ciertas actividades, por ejemplo las artísticas y similares de la sociedad espectacularizada (industrias culturales, la cultura como actividades artísticas). O,  por finalizar,  se habla de cultura empresarial e institucional para referirse a ciertas prácticas, saberes y formas de hacer, generalmente reflejadas simbólicamente en sus imágenes corporativas. Esta proliferación y descentramiento del concepto conduce a su banalización. En un sentido estricto, la cultura [de un grupo] es un contenedor autista.

Se propone una posición que es “hermenéutica cultural” (C. Geertz) y  que, como no podía ser de otro modo, atendiendo al suelo o suelos que utilizan como referencia la mayoría de los autores,  de modo que acertadamente se privilegia como marco de referencia. Sin  embargo, la conexión no simplista entre autores como Z.  Bauman, N.  García Canclini o A. Giddens con, por ejemplo, G. Agamben o, por qué no incluirlo, el omnipresente/ausente M. Heidegger no siempre acaba suficientemente trenzada. Trenzar esas referencias, en las más de las ocasiones perfectamente asumidas y no reducidas a  conglomerados de meras citas que compondrían un collage postmoderno clásico, presupone necesariamente dibujar el cuadro de fondo de la recepción como horizonte de la interpretación, como hubiera deseado H. G. Gadamer.

Creo que puedo contribuir de un modo concreto definiendo con la mejor de las exactitudes posibles sus pretensiones: la hermenéutica de H. G. Gadamer no es una simple continuación de M. Heidegger, sino una confluencia con los griegos y la denominada “Grobe Philosophie” alemana (Hegel, Dilthey y Husserl). A través de la crítica de Heidegger a Hegel, como demasiado griego, buscará las raíces de la dialéctica hegeliana en la dialéctica dialógica socrática, basada en el método preguntas-respuestas, con el objetivo de definir la dialéctica propia de la experiencia hermenéutica. Gadamer intenta reivindicar otro modo de racionalidad. La comprensión de Gadamer se fundamenta del siguiente modo: en la comprensión nos encontramos ya en una posición determinada que, lógicamente, limita el ver (limita las posibilidades del ver). No hay un punto absoluto desde donde ver absolutamente todo (y la cosa o cosas vistas como radicalmente transparentes). Desde un punto de vista hay un ámbito que Gadamer denomina horizonte, compuesto por todo lo visible desde un punto de vista. En consecuencia, la hermenéutica se presenta como filosofía práctica que no puede abordar ni dar cuenta del problema del par horizonte presente y horizonte pasado.

En las Ciencias Sociales, y más concretamente en lo que se denomina análisis social, la hermenéutica está desempeñando un importante papel. Difícilmente podrán entenderse posiciones como las de A. Giddens o P. Bourdieu, no sólo en términos epistemológicos sino también en sus consecuencias metodológicas, sino se tiene en cuenta el impacto de la hermenéutica, ya a través de M. Heidegger ya por las distintas vías posibles (H. G. Gadamer y P. Ricoeur).

La influencia de la hermenéutica, en su sentido más moderno de comprensión de la interpretación y de comprensión de lo otro –como relación con el objeto de análisis, como un tener en cuenta al otro, como crítica de la diferencia entre observador y observado, etcétera- es, a mi modo de ver, uno de los componentes esenciales del denominado “giro postmoderno”, creando condiciones teóricas oportunas para incluir al individuo (la subjetividad) en el análisis social a través del conocimiento y la comprensión de sus interacciones.

Por tanto, el evidente logro de la inclusión de la cultura en htmhc, “consciente de que sólo con la reconstrucción relacional de una multitud de puntos de vista puede esperarse una más plena comprensión de la realidad” (frase que bien pudiéramos leer como de máxima voluntad hermenéutica de confluencia de horizontes [de comprensión, pero también de ampliación de la visibilidad], puesto que lo visible no oculta exactamente lo invisible, como entendió M. Heidegger), presenta  dos problemas: la relativa coherencia de los trabajos presentados respecto de la temática propuesta, que a su vez manifiesta la apertura anunciada y, en segundo lugar, los trabajos de campo que conducen al conocimiento de los otros. Esos “otros”, a su vez complejos y muy diversos, habitan geografías especiales; entre ellos se manifiestan posiciones y choques muy profundos y duros; habitan geografías de la marginación; crean geografías específicas y  viven en atmósferas de alta violencia, precariedad, etcétera. Todas ellas se suman a las condiciones de recepción de una sociedad poco cohesionada y desestructurada [apenas existente].

La diversidad es siempre conflictiva y la posibilidad de lo cosmopolita  “debe descansar sobre una base de abundancia material” (Yi-Fu-Tuan, 2.005: 132) que procede fundamentalmente del par  ciencia y tecnología en el modelo dominante.

Toda cultura es un sistema de “anteojeras imperfectas” que establece límites. No cabe el engaño teórico ni bien intencionado. La observación de grupos concretos lo aclara con algunos ejemplos que pueden tener el valor de desencadenar la reflexión y la investigación directa: los sistemas de control interno de los grupos islámicos de origen magrebí por parte de las tendencias (organizadas) que actúan como preservadoras de la ortodoxia, con notable violencia simbólica cotidiana que ocasionalmente llega a ser física. Este es un fenómeno real en los barrios de acogida de las ciudades andaluzas. Las diferencias entre gentes de confesión islámica de distinta raza y/o etnia: por ejemplo, entre subsaharianos y  magrebíes. La conquista del poder de la calle -o de mercados ilegales y alegales- entre etnias y grupos distintos: control del mercado del menudeo de la droga; prostitución, etcétera. El autismo generalizado de los residentes extranjeros en las urbanizaciones de las zonas turísticas. La endogamia radical de los emigrantes chinos. No es posible ignorar estas realidades y los ejemplos podrían ser muchos más

En ciertos barrios, domina la división expresa del espacio público entre emigrantes de distinto origen. Organización estable de fronteras y  usos del espacio público. En gran medida, espacio público compartimentado y  regulado por fronteras simbólicas. Por otra parte, los hitos urbanos de los distintos grupos tampoco coinciden. Todo parece indicar un resultado de geografía (urbana) fragmentada donde los presentes no se encuentran y viven aparentemente ajenos en el seno de un conflicto latente.

Las escalas de análisis (y observación) abarcan desde la habitación, con la casuística de los “pisos patera” a las geografías de la movilidad, que se especifican perfectamente en el texto. Los grupos seleccionan en las tramas urbanas lugares específicos donde resolver su exceso de capital relacional respecto del déficit existente en las metrópolis andaluzas. Estos espacios son generalmente poco visibles pues se localizan en lugares de escaso tránsito, aunque también se dan casos en lugares centrales de gran visibilidad, especialmente entre los emigrantes latinoamericanos. La geografía resultante, al menos para algunos grupos étnicos, se reduce al barrio, el lugar de trabajo (cuando se dispone de alguna ocupación) y los centros comerciales.

Por tanto, hibridación y  transculturalidad  no se resuelven apelando a la difusión de ciertas comidas y de la mal llamada música étnica. Ambos ejemplos no son significativos de hibridación ni de transculturalidad, por mas significativos que sean. Y no lo son, aunque no puedo extenderme mucho en el asunto, por que su estatuto es el de mercancías descontextualizadas e insertas en el magma de los signos de la sociedad de consumo dirigido de masas (H. Lefebvre).

Sería deseable que, en el futuro, este proyecto contenga un dar cuenta,  un cierto conocimiento,  de la situación de países europeos donde el fenómeno alcanza ya a una tercera y hasta cuarta generación. En estos casos, y el francés es probablemente un ejemplo mas cercano y como tal puede perfectamente entenderse como referencia,  no parece posible referirse a una fenomenología general de hibridación y transculturalidad. Cuando ocurren parecen más bien trayectos individuales (biografías concretas) que procesos de afectación general

Los conflictos sociales se vienen expresando en las metrópolis como fenomenologías discontinuas. Se apagan y  se encienden. Los ejemplos son múltiples. Parecen indicar una situación de malestar estructural. Este malestar estructural afecta a todos los sectores  -mejor segmentos sociales- y no parece expresar o ser el síntoma de una situación clásica, aunque la contenga. ¿Podría tratarse precisamente de una expresión más de la ausencia de sociedad?

En les banlieues, una palabra de muy difícil traducción al castellano pues no se trata en sentido estricto de barrios periféricos, se han venido produciendo incidencias desde siempre. Son territorios de exclusión pero, también, una realidad social [política] muy compleja. Por tanto, conviene superar los esquematismos. En estas “periferias”, entendidas aquí al margen de cualquier connotación geográfico-geométrica [localización-posición respecto de una centralidad], cuesta trabajo suponer que todo es consecuencia del fracaso de las políticas y de los programas aplicados. En el fondo subyace algo más. Sin embargo, no sabemos mucho, por no decir que no sabemos nada o casi nada.

La secuencia de los sucesos del otoño de 2.005 (Clichy-sous-Bois) a los de 2.007 (Villiers-le-Bel), situada esta última a unos veinte kilómetros de París, estuvo precedida de un largo proceso de contestación formal: la marcha de 1.983 sobre París, por la igualdad y contra el racismo, que congregó a unas 60.000 manifestantes en la capital francesa; la larga serie de informes sobre “la pobreza de vivir”, que iban mucho mas allá de los datos estadísticos para enclavarse en una análisis de las existencias cotidianas en los alojamientos masivos derivados de las políticas de viviendas francesas, las políticas francesas sobre las ciudades, donde se enclavan las ZUS, sobre las que después insistiremos, hasta concluir en 2.003 con un nuevo movimiento: la marcha contra los guetos y  la desigualdad social, probable último movimiento “formal” (institucionalizable al menos).

Si bien el asunto de les banlieues tiene relación con la diversidad de las componentes culturales y hasta étnicas hoy presentes -sólo mueren jóvenes negros y magrebíes-; en principio les banlieus no fueron  exclusivamente un reservorio para el asentamiento de inmigrantes procedentes de las antiguas colonias africanas francesas, singularmente argelinos. Convivían franceses (blancos), fundamentalmente obreros industriales, con inmigrantes de aquellas procedencias. Aun cuando no existe mucha información, probablemente los habitantes franceses han ido abandonando estas localizaciones y, paralelamente, como está sucediendo en nuestras periferias y centros históricos, han sido sustituidos por inmigrantes de procedencias muy diversas. Tanto unos como otros, como sucedió en Nanterre, se vieron afectados por los procesos derivados del paso del fordismo al postfordismo. Desaparecen las grandes fábricas y sus efectos golpean a todos.

Sin embargo,  lo importante es la propia evolución de los grupos inmigrantes: la resultante de la acumulación de generaciones (de la primera oleada) con los nuevos aportes. En ese contexto se producen regresiones. Por ejemplo: la acentuación como vuelta atrás de los valores islámicos, dando lugar al movimiento denominado “Ni putas ni sumisas”. Por tanto, en lugar de producirse -a través de las instancias oportunas-  una aculturización de los inmigrantes que los transformará en ciudadanos de la República, poco a poco se viene produciendo un rearme de lo islámico [pero no  exclusivamente] como lugar de cohesión social. ¿Una regresión? Por tanto, se trata también de interrogarnos sobre esa posibilidad: coexistencia de hibridaciones y regresiones.

¿Qué significado tiene esa regresión? ¿Se podría entender que supone un intento [desesperado] por encontrar vínculos o formas de cohesión social en un contexto que disuelve cualquier vínculo de pertenencia social?

Los últimos sucesos han supuesto un cambio: en Villiers-le-Bel la cuestión no se reducía a la quema in situ de los automóviles. Tras la muerte de dos jóvenes por la policía las alteraciones no se redujeron a la quema de automóviles y de equipamientos públicos. Se utilizaron armas y se afianzó la destrucción sistemática de los equipamientos públicos.

La Geografía del conflicto social (cualitativa), especialmente en Inglaterra, ha utilizado un método para comprender el conflicto y, más aún, el conflicto expreso. Los investigadores trabajan en ambos campos: la policía y los “insurgentes” urbanos, generalmente jamaicanos. Pretenden comprender las percepciones en juego y las autopercepciones. En este caso, los jóvenes de les banlieues se autodefinen en un cierto estado: “avoir la rage” (estar rabiosos) y, son vistos, como racaille (chusma), asunto que incluso asumen. Desde principios de los años ochenta, al margen de otras manifestaciones musicales conocidas (rai) ha sido el rap, según algunas fuentes, el vehículo de expresión de sus percepciones y deseos. Para algunos investigadores sus letras son más expresivas del fondo del conflicto que cualquier estudio académico.

Los sucesos de 2.005, que condujeron al estado de excepción, fueron protagonizados en toda la geografía urbana del conflicto, por no más de 15.000 jóvenes, una cifra aparentemente exigua. Por su parte, los ocurridos en  Villiers-le-Bel no se expandieron y la policía empleo más de mil efectivos en una zona muy acotada, apoyándose en medios muy sofisticados, acotando territorialmente el conflicto y evitando su difusión.

No pretendemos dar cuenta de todos las temáticas en juego. Sin embargo, parece oportuno referirse a ciertas cuestiones que, tal vez, puedan ampliarse en el futuro:

1. Un marco general de referencia: la disolución de la ciudad. La tendencia a su constitución fragmentada, también cercada (en términos intraurbanos), procesos que se apoyan en su inabarcabilidad debido a la suburbanización o difusión de la ciudad. Ciudad partida, es decir, no ciudad (disolución de la ciudad). Hace ya muchos años H. Lefebvre, bastante olvidado en los “juegos” bibliográficos y  en las referencias habituales, se refirió a los efectos de la desaparición de la calle.

2. La disolución de la ciudad, como compacto físico abarcable y asumible parece acompañar a la disolución de la sociedad misma.

3. La acumulación de políticas públicas (verticales y transversales) no solucionan los problemas. Ciertas formas de resolución parecen más un cuadro de mandos disponible en términos policiales. Nos referimos a la Zones Urbaines Sensibles (ZUS), donde encontramos como forma de base o documentos de referencia una cartografía exhaustiva de todas las existentes en Francia. Cierto es que no se trata exclusivamente de eso: en las ZUS convergen políticas muy diversas que se evalúan anualmente, formando parte de las políticas francesas de la ciudad. Por tanto, un seguimiento de ciertas políticas sectoriales: vivienda, renovación urbana, educación, asistencia social, ciudades, empleo, emprendedores… a lo largo del tiempo parece una de las condiciones de cualquier análisis. De algún modo, el pasado reciente francés parece nuestro futuro.

El problema de fondo, que no deja de ser la continuación de un debate clásico, se refiere a las hibridaciones posibles (transversales, parciales, unilaterales, complejas…). No cabe ignorar que, más aún desde posiciones e intenciones  transparentes como las del proyecto  htmhc, las culturas en juego como oposiciones se encaran en lo urbano [no exactamente en la ciudad] han de acoplarse respecto de un horizonte común u horizonte de referencia. ¿Cual es el horizonte de referencia de la hibridación? Lo problemático es que dicho horizonte no parece ser exactamente una cultura sino la atmósfera general del consumo y  resulta excesivo atribuir a esa atmósfera el valor de cultura por más laxitud con que podamos usar el concepto. Por el contrario, más bien es un horizonte de disolución y sustitución de las (todas) culturas en juego. De todos modos, como hemos visto, la posible disolución deja un resto latente de alto contenido conflictivo.

De alguna manera, y sólo pretendemos indicar una dirección, lo que señalamos está ya indicado: lo hizo Sloterdijk: hemos pasado de las masas tumultuosas, donde era posible sentirse parte de un colectivo dotado de palabra, a la masa no congregada, que participa en programas generales. “Ahora se es masa sin ver a los otros” y  las agrupaciones son involuntarias, forman parte de la dinámica de lo cotidiano. Pensado así, la hibridación sería un horizonte de abandono en un magma de signos que flotan sin relación alguna y sin contexto. De modo que, el horizonte es la metáfora del desierto y la entrada en los procesos de individuación.

También se podría decir de otro modo: el liberalismo existencial. De donde, parece deducirse que la resolución será impensable, pero que sin duda alguna no se resuelve con un nuevo metarrelato construido como mediación de lo discursivo literario y  los procesos de la realidad. No se pretende una desautorización sino un señalar límites y posibilidades.

2. Interés de los productos generados.

Muy alto.

3. Interés de los materiales generados para la publicación.

Son excelentes y apuntan la necesidad de una continuación del proyecto htmhc. Creo que este es el sentido que cabe deducir de lo que supone poner a la vista un estado de la cuestión abierto.  Únicamente quisiera agregar una reflexión, que completa otra anterior sobre la necesidad de contar con materiales de otros procesos, respecto de las aproximaciones cualitativas al habitar. Estas aproximaciones son ajustadas respecto de los cambios en los modos de habitación ocurridos en Andalucía sobre la base de los operados en su territorio. Tal vez, lo más significativo es que no se sustrae de delimitar las problemáticas (conflictos y diferencias socio-espaciales). Por otro lado, se aborda la mirada micro, tan necesaria, sobre la base del estudio de casos (un planteamiento clásico y  oportuno).

El estudio de casos, que permite llegar a generalizaciones teóricas, se despliegan en los escenarios de la observación, una vez que se han puesto de manifiesto impecablemente los argumentos de orden epistemológico. Sin embargo, los casos elegidos, probablemente los disponibles, plantean ciertos problemas. Los casos son el Casco Norte (Sevilla ciudad), San  Juan de Aznalfarache (aglomeración metropolitana de Sevilla) y Parque Natural Cabo de Gata-Nijar y su zona de influencia (Almería). El problema reside en la posibilidad de que no constituyan una muestra representativa del mosaico de situaciones. Sería deseable una mayor variedad respecto de las distintas situaciones y dinámicas de las áreas metropolitanas, menos homogéneas de lo que se supone; la inclusión de ciudades medias con fuerte inclinación agrícola y, respecto del patrimonio de la naturaleza y la cultura y nuevas dinámicas turísticas, cuya validez es innegable, la inclusión de las zonas turísticas más antiguas y con una fuerte carga del llamado “turismo residencial”.

Bibliografía referenciada:

Adam, B., 1.998: Timescape of Modernity, Routledge, Nueva York-Londres.

Arendt, H., 1958: The Human Condition, University of Chicago Press, Chicago (castellano: editorial Paidos, Barcelona, 2.008).

Anstoff, I., 1.976: Managing Surprise and Discontinuity-Strategic Response to Weak Signals, en Zeitschrift für betriebswirtschafliche forschung 28, págs. 129-152.

Beck, U., 2.000:  Die Postnationale Gesellschaft und ihre Feinde, en Asshever, T. y Perder, W. (edits), Was Wird aus Demokratie?, págs. 35-50, Leske-Budrich, Opladen.

Beck, U., 2.008: La sociedad del riesgo: hacia una nueva modernidad, Paidós, Barcelona.

Birnbacher, D., 1.988:  Verantwortung für zukönftige Generationem, Reclan, Stuttgart.

Dilthey, W., 1.945: La imaginación del poeta. Las tres épocas de la estética moderna y su problema actual, editorial Losada,  Buenos Aires.

Gadamer, H.G., 1.977 (1.960): Verdad y método. Fundamentos de una hermeneutica filosófica, editorial Sígueme, Salamanca.

Gadamer, H.G.,1.992 (1.960): Verdad y Método, II, editorial Sígueme, Salamanca.

Gadamer, H.G., 1.993 (1.984): Elogio de la teoría, ediciones Península, Barcelona.

García Morente, M., 1.980 (1.932): Ensayos sobre el progreso, editorial Dorcas, Valladolid.

Gosseries, A., 2.004: Penser la justice entre les générations,  Aubier, París.

Hartog, F., 2.003: Regimes d’ historicité: présentisme et expériences du temps, Seuil, París.

Innerarity, D., 2.002: La transformación de la política, ediciones Península, Barcelona.

Innerarity, D., 2.009: El futuro y  sus enemigos. Una defensa de la esperanza política, Paidós, Barcelona.

Jameson, F., 1.987: The Cultural Turn. Selected Writings on the Postmodern, 1.983/1.998, Verso, Londres-Nueva York.

Jonas, H., 1.996: Mortality and Morality, Northwester University Press,

Jonas, H., 2.004 (1.979): El principio de responsabilidad, Ensayo de una ética para la civilización tecnológica, editorial Herder, Barcelona.

Jonas, H., 1.992: Philosophische Untersuchungen und metaphysische Vermutungen, Inser, Frankfurt.

Koselleck,  R., 1.989:  Vergangene Zukunft: Zur Semantik geschichtlicher, Suhrkamp. Frankfurt (edic. Castellano, Paidos, 1.993).

Minchon, P., 2.005: Rythmes, pouvoir, mondialisation, Presses Universitaires de France, París.

Taquieff, P.A., 2.002: Résister au bougisme, Mille et Une Nuit, Paris.

Sennet, R. 1.998: The Corrosion of Character: The Personal Consequences of Work in the New Capitalism, Borton and Company, Nueva York.

Sloterdijk, P., 1.987: Kopernikanische Mobilmachung und ptolemäische Abrüstung, Suhrkamp, Frankfurt.

Sloterdijk, P., 2.002 (2.000): El desprecio de las masas. Ensayo sobre las luchas cylturales en la sociedad moderna, editorial  Pre-Textos, Valencia.

Steiner, G., 2.007 (2.005): Diez (posibles) razones  para la tristeza del pensamiento, editorial Siruela, Madrid.

Taquieff, P.A., 2.002: Résister au bougisme, Mille et Une Nuit, Paris.

Tiqqun, 2.009: Llamamiento, editorial Acuarela, Madrid.

Virilio, P., 2.001: Cybermonde, la politique du pire, Textuel, París (castellano: Cátedra, Madrid, 1.997).

Yi-Fu-Tuan, 2.005 (1.996): Cosmos y hogar, editorial Melusina, Barcelona.

Yi-Fu-Tuan, 2.007 (1.974): Tipofilia, editorial Meslusina, Barcelona.


[1] Con este término se hace referencia a una estrategia que consiste en avanzar; en una ideología que convierte el cambio en necesidad. Pero en ambos casos sin preguntarse o saber por qué y para qué. El objetivo de esta forma de gobernar es proporcionar la ilusión del movimiento sin saber realmente a dónde conduce (movimiento por el  movimiento sin  precisar la meta).

Mercedes Daguerre: Arquitecto (UNLP/ Argentina, 1981). En el periodo 1982-86 se especializa en historia de la arquitectura moderna y contemporánea en el Istituto Universitario di Architettura di Venezia (IUAV) donde colabora con Manfredo Tafuri y Francesco Dal Co y se diploma en 1986 (“dottore in architettura con indirizzo storico-artistico”).

1. Valoración general del proyecto de investigación

Se destacan las siguientes características:

a. El objetivo fundamental del proyecto es la definición de una línea de investigación sobre modos de convivencia y habitación en Andalucía: pronosticar posibles evoluciones detectando variables que se perciben como determinantes respecto a las transformaciones en acto, generando de este modo nuevas posibilidades de intervención. Así, desde la perspectiva culturalista, se ha desarrollado un recorrido integral con la intención de poder diagnosticar “la capacidad de adaptación, absorción, integración, hibridación de las múltiples situaciones que se producen con respecto a los modos de habitar en el seno del territorio objeto de estudio”.

b. Se considera acertada la propuesta de dos perspectivas de análisis paralelas: desde lo arquitectónico a lo cultural (Equipo 1) y desde lo antropológico a lo espacial (Equipo 2) que confluyen en un único campo (“de lo cultural a lo espacial”). Como explican los investigadores: “son dos vías que han de enfrentarse y construir un protocolo común de entendimiento del problema. Pese a la pluralidad teórico-metodológica de partida, la intención es que los estudios disciplinares se disuelvan en una línea analítica común y global (…).que se concretará mediante procesos de encuentro que quedarán registrados”.

Efectivamente, a nuestro juicio, estos dos vectores resultan correctamente articulados en el variado tratamiento temático gracias a una impostación teórica rigurosa y actualizada en sus referencias. La intención es que ciencias diferentes, interesadas a los fenómenos de hibridación y transculturalidad que atraviesan la sociedad contemporánea –y Andalucía en particular-– puedan desplegar miradas distintas contribuyendo al debate en un territorio común de diálogo e intercambio sin diluir completamente las propias especificidades disciplinarias.

c. La posibilidad de confrontar los avances de la investigación con otros especialistas en los dos seminarios de apoyo  realizados respectivamente en Sevilla (“Territorios de aproximación”) y en Granada (“Espacios mediados”) se pone como instancia particularmente productiva para el debate sobre la multiplicidad de temas que integran el proyecto.

En efecto, la apertura a instituciones, investigadores, legisladores, asociaciones que ponen a disposición sus experiencias, promoviendo el diálogo y asumiendo como objetivo prioritario la posibilidad de ampliar enfoques y argumentos, ha dado la oportunidad de incorporar nuevos actores con investigaciones realizadas o en curso que alimentan o cuestionan las hipótesis planteadas. La coordinación del proyecto parte de la idea que “un conocimiento colectivo, multidisciplinar y participativo puede redundar exitosamente en una visión prospectiva, generativa y con mayor capacidad productiva”, útil no sólo a evidenciar los fenómenos, sino también para “destacar aquellas dimensiones que han supuesto una visible mejora en las relaciones sociales y de convivencia (…)”.  De este modo el territorio andaluz se presenta como campo experimental: “pueblo históricamente caracterizado por los intercambios, la mezcolanza y la diversidad, (que) reúne las condiciones óptimas para desarrollar un debate sobre cómo adaptarse a las nuevas inserciones a las que, inexorablemente, se ve abocada”. Así, los distintos aportes sobre conceptos claves (deslocalización, inmigraciones geográficas, modelos de convivencia, globalización, movilidad europea, espacios públicos, tipologías, hibridación en los usos, trabajo, ocupación, desigualdad social y exclusión, sostenibilidad, gasto energético, tecnología, ciudad, territorio, identidad y cultura, modelos de gestión de la vivienda, turismo, cuerpo y espacio, arte y vida cotidiana), interesan directa o indirectamente la realidad social andaluza, la cual, como observa el estudio: “ha sufrido una intensa transformación en las últimas décadas que ha revertido en los modos de habitación, desde sus usos y percepciones hasta su concepción y planificación”. Teniendo en cuenta que “los enormes cambios producidos en la estructura productiva básica con sus consiguientes correlatos en los niveles y hábitos de vida de los distintos sectores de andaluces; los masivos procesos migratorios con la incorporación visible de nuevas colectividades culturales con diversas cosmovisiones; el turismo en sus múltiples y diversas variantes (…), son variables que se cruzan y mixturan personal y grupalmente, conformando un nuevo y complejo escenario que requiere de un análisis detallado con la intención de generar ideas y propuestas que puedan converger de manera armoniosa en futuros diseños habitacionales en los nuevos contextos sociales”. Es necesario subrayar que el resultado positivo de dichos seminarios (verificable consultando en la web las actas y videos de los mismos) no reside solamente en la posibilidad de recoger una cantidad considerable de ponencias que se ocupan específicamente de la problemática andaluza –evidenciando la riqueza de experiencias, la multiplicidad de enfoques y el óptimo nivel del debate cultural local – sino que proponen también una perspectiva teórica que, desde distintas aproximaciones, amplia en sentido cronológico, espacial y temático la noción de “hibridación y  transculturalidad”. De este modo el proyecto de investigación se articula en una estructura compleja que se pone como válido antecedente para otras experiencias europeas e internacionales.

d. Además de su cuidadosa fundamentación teórica, se considera altamente funcional a los objetivos de la investigación la decisión de incluir en el área participativa del esquema general de la investigación un “Colector” (módulo de la web <hibridacionesandalucía.net> concebido como base de datos abierta, donde se introducen fichas documentales), como “un registro de las aportaciones edilicias, sociales, bajo proyecto o sin él, que sirvan de referente para mantener un observatorio de acciones transculturales”. Programáticamente este observatorio tendrá un carácter extendido en el tiempo y permitirá la difusión de propuestas y experiencias “que indiquen cómo se han planteado y resuelto problemas de cambio cultural por renovación o por imposición”, además de aportar ese registro a la institución financiadora de la investigación (Junta de Andalucía), para que pueda obtener sus propias fuentes y conclusiones. Se nota que la adecuada resolución gráfica del área participativa permite un acceso sencillo y una orientación inmediata en la navegación. Podría ser conveniente preveer la creación –con el sucesivo desarrollo de las potencialidades del esquema general – de nuevas articulaciones de consulta. Se observa que, por razones de gestión de la información (hipotéticamente ilimitada), podría resultar insuficiente que este registro tenga como único filtro el aspecto temático y formal (fichas modelo). Podría evaluarse la posibilidad de individualizar nuevos parámetros de acceso teniendo en cuenta que en el esquema de la investigación (hecho de trayectorias, puntos nodales, mapeados) se sobrepone distintos niveles de conocimiento promoviendo programáticamente la interpenetración mutua como lugar privilegiado del conocimiento/acción.

e. Más allá de los aspectos positivos evidenciados y del indudable valor académico de los resultados alcanzados por la investigación que ofrecen valiosas informaciones para el conocimiento de la sociedad andaluza actual, constatamos la ausencia de una critica introspectiva del enfoque “interdisciplinario” adoptado (praxis ampliamente afirmada en un sector de los estudios sociales latinoamericanos recientes que han considerado esta perspectiva como la más idónea para el conocimiento de los fenómenos urbanos, suponiendo una modalidad de investigación capaz de neutralizar la conflictividad en un campo común, ofreciendo de este modo una cientificidad “objetiva” y tranquilizante).

Por otro lado, como sucede siempre con más frecuencia a nivel internacional – y resulta programático en este caso – el hecho que los resultados de un trabajo de investigación focalizado sobre identidades urbanas sean requeridos como base para generar instrumentos técnicos de políticas sociales de gestión urbana, debería promover ciertas reflexiones sobre la propia colocación critica en este proceso y sobre las características de tal “funcionalidad”. Exigencia que –como señala Gorelik– resulta siempre más urgente de frente a la difusión generalizada de la noción de “marketing urbano” como única alternativa de política urbana en la era de la globalización. Generalmente, en la especifica problemática urbana y mediante los aportes de este tipo de estudios, la dimensión política busca elementos aptos para “develar la cuestión de la identidad”. Es indudable que en este sentido el trabajo ha sabido registrar con profesionalidad problemáticas, fragmentaciones, conflictos, matices, transformaciones y resistencias del tejido urbano y socio-cultural sevillano. Se auspicia que la continuación del empeño de investigación permita profundizar la comprensión critica de todos estos aspectos, teniendo en cuenta –como en la mejor tradición de analistas culturales urbanos latinoamericanos (J.L. Romero, R. Morse, A. Rama)– el propio rol en la definición misma de las matrices de comprensión y de transformación social, “apropiándose” de esa “tensión proyectual” que implicaba un programa intelectual para la ciudad y sus habitantes y que encuentra en este ámbito de investigación prometedoras resonancias éticas. (cfr. A. Gorelik, 2004).

2. Comentarios puntuales al documento de investigación

A tenor de lo presentado, merece que se destaquen algunas observaciones que serán desarrolladas siguiendo el índice general:

[01] De lo arquitectónico a lo cultural.

Los Territorios de Aproximación.

Hibridación y Transculturalidad. Condiciones para-metodológicas. Carlos Tapia Martin [018]

Comentario: la posibilidad de conocer y analizar experiencias y modelos diferentes sobre esta problemática demuestra un preciso objetivo operativo (premisa del trabajo de investigación es “la necesidad de generar un diálogo intergeneracional y transcultural como base de convivencia para el territorio andaluz en los próximos años”).

La mirada no es sólo cognitiva y predictiva –respecto a las consecuencias sociales, de política territorial o de vivienda del fenómeno inmigratorio sino que se advierte el esfuerzo metodológico por proponer un proceso de “hermenéutica cultural” (C.Geertz). Rastrear “la manera en que esas relaciones que aglutinan perspectivas en inicio excluyentes, se convierten en sintomatologías para otros procesos inmersos en la cultura”. El aporte propuesto será entonces “una visión intencionada y no aséptica, que promocione la hibridación y la transculturalidad” en el análisis de procesos socio-espaciales específicamente culturales (donde sus diversas componentes se renuevan en la combinación). Así, términos claves de un campo complejo y contradictorio que ha interesado el debate sociológico, antropológico y filosófico contemporáneo son afrontados en sus fundamentos teóricos. Es precisamente por esta razón que, acertadamente, la cultura se pone como marco privilegiado de la investigación, colocándose –ya desde el titulo en el  “punto de inflexión de la reflexión” que ha interesado distintas disciplinas. Profundizar estas nociones a través del pensamiento de los principales expertos que se han ocupado del argumento (Anthony Giddens, Zygmunt Bauman, Néstor Garcia Canclini), –considerando el pasaje de la tolerancia a la hibridación y el cambio conceptual del multiculturalismo a la transculturalidad en el debate sobre la integración, buscando indicios de la afirmación de una “nueva sensibilidad” dentro de situaciones locales concretas evidencia el interés por encontrar los instrumentos teórico-conceptuales que permitan a la investigación “manejar en la complejidad la indeterminación, para moverse en lo errático de los presupuestos (,,,) y comprender la potencialidad del pensamiento que se enreda como acción en la definición de nuestro mundo”. Desde este punto de vista, se con divide la pertinencia de la apertura intelectual del enfoque: un estudio “consciente de que sólo con la reconstrucción relacional de una multitud de puntos de vistas puede esperarse una más plena comprensión de la realidad.” Actuando una mirada no predeterminada, que asume en su dinámica manifestaciones siempre diferentes (síntoma, experiencia, imaginario, etc).

Resulta interesante verificar que la variedad de temáticas (Arte y Vida cotidiana/ Tecnología/ Ciudad Territorio/ Cuerpo y Espacio/ Inmigraciones/ Sostenibilidad Gasto Energético/ Modelos de Gestión de la vivienda/ Turismo/ Espacios Públicos/ Deslocalización/ Desigualdad Social y Exclusión/ Identidad y Cultura/ Tipológicas/ Movilidad Europea) a través de las cuales se indaga la noción de transculturalidad –y que organizan simultáneamente la información externa que entra progresivamente en el Colector – son planteadas como núcleos problemáticos de reflexión (ámbitos donde detectar conflictos, contradicciones, escisiones, resistencias, transformaciones, negociaciones, intercambios, reacciones, afinidades, etc.) abriendo nuevas posibilidades de intervención a niveles diferentes.

Lo híbrido muestra, no sin dificultad, un imaginario. María Varona Gandulfo, Laura Tena Sánchez [028]

Comentario: adecuado tratamiento argumental en sus referencias teóricas (Leibniz, R.Thon, P. Bourdieu, Kant, E. Morin, C. Castoriades, G. Deleuze, T. Adorno, S. Hawking, P. Sloterdijk, etc.). Respecto a la dificultad de trabajar sobre “imaginarios” contemporáneos, un campo aún no estructurado, provisorio y siempre cambiante, se percibe en la función activa del Colector la posibilidad de registrar emergencias significativas de un “imaginario de transición” (una especie de “imaginario de imaginarios”), subrayando que “en el interfaz no hay respuestas, sino enunciaciones para usos y acciones multiformes (…) –siguiendo a Sloterdijk– no sumatoria de efectos, sino confluencias de horizontes”. Reclamando las teorías de Koselleck, se propone entonces un “soporte de intermediación” conciente de los limites de la interacción entre acontecimientos y estructuras que los sostienen (“hechos señalados y forma de organizarlos en el programa”): así las informaciones de la base de datos (acontecimientos sujetos a una estructura) se ponen como “horizontes de expectativas”.

Se sugiere dedicar ulterior atención a los “imaginarios urbanos” como modo de aproximación a la comprensión de la ciudad en su relación con la capacidad proyectiva efectiva de la “imaginación urbana” en su dimensión técnico-política, teniendo en cuenta la premisa que afirma que “la ciudad y sus representaciones se producen mutuamente”. En el funcionamiento circular entre realidad y representación, habría que preguntarse sobre el efecto político de tales “representaciones”. Afrontar, por ejemplo, la función y colocación de la propia productividad cultural en el pasaje de la dimensión académica a su aplicación.

Así –como observa Gorelik para el contexto latinoamericano – de frente a la declarada impotencia de la planificación por controlar las aceleradas transformaciones y los procesos de gentrificación de la ciudad real, el estudio de los imaginarios urbanos –destacando la potencialidad de la multiplicación de experiencias urbanas y el valor cultural de la diferencia y la fragmentación – corre el riesgo de legitimar el caos vital del mercado acompañado por la fractura y la desigualdad. Interesarse entonces contemporáneamente –siguiendo las huellas de Garcia Canclini­– por la renovación conceptual y por sus consecuencias en el conocimiento y la transformación de la ciudad. (cfr. A. Gorelik, 2004).

Lo híbrido es un desplazamiento.

Transculturalidad, Transducciones y arquitectura. Carlos Tapia Martin [052]

Comentario: “introducir y traducir” el patrimonio de conocimientos producido en ámbito internacional por los estudios culturales, la antropología urbana y las tesis sobre la “condición latinoamericana” –producción cultural hibrida por excelencia – es la base de partida que se propone el estudio en cuanto se evidencia la “mezcla de culturas” como horizonte irreversible del panorama andaluz actual. La voluntad de encarar la cuestión con la preparación y las herramientas adecuadas, concientes de encontrarse ante una oportunidad de enriquecimiento cultural pero sin subestimar los problemas cotidianos de integración, testimonia la intención de afrontar los conflictos emergentes (y las reacciones ante la temida disolución de los rasgos básicos identitarios) apelando a las armas mejores: el conocimiento y la reflexión critica. Si este esfuerzo implica la capacidad de distinguir –en las palabras del autor – lo que es “sólido” de lo que es “liquido” y de  configurar (recurriendo a los instrumentos de la genética o de la física y siguiendo Sloterdijk) “un dispositivo ajeno que por su presencia provoca la transformación” (“transductor” / Colector), compartiendo el concepto que “lo hibrido es un desplazamiento”, observamos la exigencia de no considerar la “cuestión latinoamericana” como un bloque homogéneo de producción cultural. Profundizando en la diversificación de posiciones, en las articulaciones del debate y en los cuestionamientos internos que han interesado la historiografía, la critica urbana y arquitectónica en las últimas décadas, radica  –a nuestro juicio – la verdadera potencialidad de estas experiencias como antecedentes significativos de reflexión para este proyecto (cfr. bibliografía integrativa).

Movilidad espacial e hibridación en los modos de vida contemporáneos. Mariano Pérez Humanes [072]

Movilidad como hibridación política: global-izaciones y local-izaciones

La política de la hibridez como coyuntura: nacionalidad vs. transnacionalidad

El turismo como política: la blandificación de la ciudad

Movilidad in-vertida: megaciudades vs. ciudades medias

Movilidad como hibridación técnológica: real-izaciones y virtual-izaciones

Movilidad sintética: ciberciudades globales

La tecnología del flujo: energía, recursos, basura e ideología

Movilidad como hibridación cultural: ex-clusiones e in-clusiones

La aldea rural y tradicional vista como sala de tránsito: rutas vs. raíces

Medios de comunicación y migración: la fluidificación del imaginario

Modos de vida y vuelta: ex–clusiones e in-clusiones

Comentario: abordando el tema de la movilidad espacial contemporánea en relación con el fenómeno de la hibridación de los modos de vida, el ensayo registra (detectando diferentes aspectos del proceso mediante una aproximación articulada en tres grandes ámbitos interdependientes: Política/ Tecnología / Cultura) el “estado de la cuestión” de esta problemática, abriendo una perspectiva de notable interés para futuras investigaciones.

Útil recopilación bibliográfica sobre el argumento.

Los espacios mediados.

La reapropiación como paradigma de hibridación arquitectónica. Rafael de Lacour Jiménez [134]

Comentario: El análisis puntual de la propuesta de Lacaton & Vassal (cfr. Re-appropriation, actas seminario “Espacios Mediados” / Granada) evidencia la productividad de los aportes que esta instancia ha generado. Ejemplo particularmente eficaz para demostrar las posibilidades de una aplicación abierta de la noción de “reapropiación” como forma de hibridación en el campo de la arquitectura. Fijando entre las condiciones iniciales la preocupación por la espacialidad como factor determinante en los modos de uso (libre apropiación del espacio), individualizando los instrumentos disciplinarios adecuados para obtener la optimización proyectual (flexibilidad tipológica, uso de nuevas tecnologías, soluciones ecológicas, densidad, calidad de vida), aceptando la participación del usuario como instancia de identificación, poniendo en discusión y replanteando con pragmatismo algunas categorías (modelos, reglamentaciones y estándares de la vivienda social) e interviniendo con habilidad en la relación con promotores, organismos técnicos y mecanismos de mercado, los arquitectos ilustran la potencialidad innovadora del enfoque en la concreta transformación de la realidad. La experiencia permite ulteriores consideraciones sobre el caso español (extrapolación de modelos, limitaciones de las normativas de VPO, imposibilidad de experimentación, análisis de las dinámicas del capital inmobiliario, sostenibilidad energética, régimen de acceso a la casa, características especificas de la organización funcional de la vivienda, reciclaje, etc.) en el intento de detectar las pautas generativas de una “cultura de la apropiación” indicativa de nuevos modos de habitar en cuanto “ocupación social del espacio”. El texto plantea al mismo tiempo algunos interrogantes siempre vigentes respecto al marco de competencias del arquitecto (donde “conocimiento y cuestionamiento serán las armas principales para producir innovación”) y a su colocación profesional en los complejos procesos de desarrollo urbano.

Por último, vale la pena señalar el notable salto de cualidad en el modo de concebir la noción de “apropiación” respecto al esquematismo ideológico con que el término ha sido utilizado por algunos sectores del debate latinoamericano.

Energéticas: ciudad, hidrógeno y electricidad. Silvestre Vivo Millán [152]

Comentario: si es altamente sugestiva la analogía entre la difusión de Internet (con sus nuevos modos de comunicar, transmitir y adquirir conocimientos en el mundo global) y un inédito modelo energético basado en el uso del hidrógeno, los términos de la formulación de  este “nuevo orden energético internacional” como “utopia realizable” –por cuanto deseables y sostenibles puedan ser sus prometedoras consecuencias socio-culturales – son el resultado de una construcción discursiva que descuida algunos aspectos fundamentales de la complejidad del sistema. Se aconseja profundizar el estudio en los distintos “problemas” apenas enunciados en las conclusiones. Es decir, prestar particular atención a las resistencias y conflictos que esta hipótesis podría generar en las redes de poder político y económico que gestionan la producción energética actual (como demuestra la movilización de grandes monopolios, lobbies del carbón, del petróleo, multinacionales e industrias contaminantes interesadas al statu quo y ya activas, a distintos niveles, en el continuo boicot del Protocolo de Kioto), además del serio dilema demográfico señalado (eventual sostenibilidad de un modelo basado en la abundancia de recursos). Aceptando que la inevitable reconversión energética pueda desarrollarse como un proceso gradual en el tiempo, resulta más problemático suponer que ésta logre imponerse en forma “consensuada”.

Dispositivos autopoiéticos para el diseño y la (re)generación de forma a través de la

hibridación y la reproducción de capitales. Eduardo Mayoral González [182]

Comentario: más allá del interés de los argumentos tratados (en particular en lo relativo a la adopción de estrategias e instrumentos híbridos en el proceso de diseño, en el estudio de prototipos de habitación o en la producción de nuevos materiales) no se observa la necesidad de comentarios.

Mapeado y panorámica: el sentido de mirar.  Carmen Guerra de Hoyos [204]

hacia dónde miramos. el sentido de mirar. exploraciones, explotaciones, silencios. tiempo y lectura:

Comentario: el artículo presenta el mapeado como instrumento de extrañamiento temporal necesario para afrontar la complejidad, multiplicidad y diversidad de los discursos que interesan el proyecto HTMHC, siendo una de sus finalidades principales “la apertura y la conexión con otras miradas y puntos de vista”. “Mapa de conceptos” ligados al espacio que se comprende desde la resonancia subjetiva de temas diferentes. En este panorama topológico se pueden detectar algunas inquietudes (reiteraciones y ausencias significativas) relativas, por ejemplo, al estatuto profesional del arquitecto. Es, en efecto, la búsqueda de diagnósticos que ayuden a la acción el objetivo prioritario de esta herramienta que releva –a través del posicionamiento de bloques y núcleos de intereses – las experiencias acumuladas en Andalucía en las dos últimas décadas en torno al debate sobre la vivienda, posibilitando simultáneamente una mirada especifica y su extrapolación a otras fuentes.

Es indudable que el cruce de las posibles trayectorias constituye un modo dinámico de acercamiento a las distintas lecturas que se han hecho sobre esta problemática desde los eventos promovidos por la antigua Consejería de Obras Públicas y Transporte (www.laciudadviva.org/03_actividades/congconf/), permitiendo deducir evoluciones, cuestiones en las que se manifiesta más o menos atención, aspectos ignorados, etc.).

El mapeado se presenta al mismo tiempo como una valiosa fuente de informaciones tanto para el organismo financiador de la investigación (Junta de Andalucía) como para otras investigaciones en curso a nivel internacional (considerando que no corresponde sólo a la situación local o regional, sino que dentro de este ámbito recoge también aportaciones relativas a preocupaciones globales). Los resultados obtenidos (clasificados en reflexiones teóricas, metodológicas y análisis de obras mediante fichas cuyos campos abren los recorridos con palabras claves) alimentan la aplicación AVA / Arquitectura Viva Andalucía, demostrando la capacidad del proyecto de encontrar diferentes instancias de expansión y divulgación. Considerando la importancia del conocimiento conceptual de las herramientas que se utilizan, se aconseja una ulterior reflexión critica sobre la metáfora cartográfica y el uso de “mapas cognitivos”, hoy tan difundidos en los estudios culturales de la ciudad. (cfr. A. Gorelik, 2004).

Vía pensamiento-acción para la elaboración de acciones conclusivas Carlos Tapia Martin [234]

Comentario: pertinencia de las reflexiones planteadas sobre la relación teorìa/práctica y su aplicación a la matriz del proyecto de investigación. No se observa la necesidad de ulteriores consideraciones.

[02] De lo antropológico a lo espacial. Victoria Quintero y Ángel del Río

Del habitar: aproximaciones cualitativas. [244]

La mirada cercana

Los escenarios de observación

Espacios de mezcolanza. Las redefiniciones de la ciudad histórica [262]

Los enclaves obreros del centro sevillano

Remodelaciones urbanas y segregación social

La gentrificación en el Casco Norte

Sobre el acoso inmobiliario

Etnografías del desalojo

Plaza de la Encarnación, 6: La expulsión consumada

El Corral de Esquivel: La expulsión contenida

Hita del Castillo, 7: La expulsión de la Sevilla profunda

La manzana de la Barqueta: La expulsión de la Sevilla llana

La colonización de la ciudad histórica

Los recién llegados: mixturas y encapsulamientos

Vivir el barrio

Habitar en el barrio.

Residir en el centro

¿Un urbanismo imparable? De las áreas metropolitanas a los nuevos ámbitos turísticos [326]

Nuevos residentes, inmigración y estigma

Oportunidades y tensiones en las áreas metropolitanas

Nosotros y los otros: juegos de identidad en los espacios metropolitanos

Marginación y estigma: resistencias a la fusión

Resemantizaciones en los espacios rurales

Nuevas fronteras del habitar ¿la hibridación como utopía?

Comentario: el capitulo focaliza con evidente competencia la visión antropológica de la reciente transformación de los modos de habitar en Andalucía, marcados por procesos de hibridación, transculturalidad y resistencia, a través de dinámicas migratorias en continua evolución. Con una aproximación que se alimenta contemporáneamente de la perspectiva cuantitativa y cualitativa, los diferentes estudios de caso (localizados en el sector norte del casco histórico de Sevilla) resultan perfectamente ilustrativos de las numerosas cuestiones en juego (procesos de gentrificación y/o elitización, metamorfosis del tejido social, estigma y segregación, pluralidad de modelos de convivencia, mercantilización del espacio público, etc.). Acertada la violencia desplegada por el proceso de gentrificación en la zona estudiada, se insinúa en algunos pasajes del razonamiento, el riesgo (y la contradicción) de considerar el “vecindario tradicional” –inevitablemente en vía de extinción – como último depositario de rasgos “auténticos y genuinos” de identidad, como modelo deseable por su alto grado de desarrollo de la sociabilidad, manifestándose de este modo una inadvertida idealización del mismo; sobretodo si se tiene en cuenta la simultánea teorización de una identidad no estática, abierta y fluctuante, que el mismo trabajo expone en otros momentos. Sin embargo –como demuestra la misma investigación – se registran contemporáneamente algunos aspectos positivos de sociabilidad, mecanismos de apoyo y solidaridad generados por efectos de hibridación y transculturalidad en los modos de vida que hoy se están difundiendo –no sin conflictividad – en el territorio andaluz, creándose modelos inéditos de convivencia que resultan indudablemente de gran interés. El análisis afronta también la cuestión en las nuevas áreas metropolitanas (utilizando como marco de observación la localidad de San Juan de Aznalfarache en el Aljarafe, caracterizada por el acentuado aumento de población que la ha transformado en una sociedad multiétnica con diferentes modelos de habitación y zonas marcadas por la exclusión) y la configuración de nuevos espacios turísticos en ámbitos rurales (transformación que ha implicado una radical mutación en la vida de los pueblos andaluces y una re-semantización del mundo rural). La triple aproximación se revela eficaz porque permite avanzar en la comprensión e interpretación de estos fenómenos socio-culturales individualizando con precisión lógicas especulativas de mercado, limitaciones legislativas en la tutela de los sectores más débiles, nuevos actores sociales, competencias y responsabilidades institucionales.

[03] Conclusiones. De lo cultural a lo espacial. Equipo HTMHC

Comentario: esta primera fase de conclusiones es útil para detenerse sobre algunas evaluaciones transitorias, sobretodo de constatación metodológica y ajuste de hipótesis iniciales (predisposición y espacios de diálogo interdisciplinario, necesidad de “contaminación” de las aportaciones, capacidad de enlazar discursos que son resultado de enfoques diferentes, debate como interacción que permite la reformulación de algunos conceptos y de los propios instrumentos de análisis, limites y condicionamientos, relación entre espacio privado y publico, dimensión colectiva, etc.). Respecto a algunas observaciones realizadas en los capítulos anteriores, resulta significativo que las conclusiones afirmen: “Habitar se entiende como superposición de miradas sobre una misma situación, con apertura a formas distintas de percepción y con renuncia a visiones nostálgicas” (cfr. “Precisiones sobre habitar e hibridación”, punto 2). Y aún sucesivamente se constata que “las interacciones sociales forman las identidades de los individuos, pero lo hacen a través de sus instrumentos culturales”, recordando que “los espacios físicos objetuales determinan fuertemente estas relaciones” (cfr. “Procedimientos de hibridación”, punto 4). Difícil no considerar estas afirmaciones –ampliamente condivisibles– como un estimulante programa de acción. A nuestro juicio seria provechoso un ulterior momento de focalización y ajuste de algunas cuestiones señaladas, cuyos resultados permitirán abrir nuevos interrogantes,

3. Interés de los productos generados alrededor del enfoque divulgativo y participativo

a) actas de los seminarios, publicación descargable y visualizable que entra en redes sociales virtuales (issuu).

b) vídeo y exhibición permanente (web) de los investigadores participantes en los seminarios y aporte a la CVOT, en su rama “La Ciudad Viva” (www.laciudadviva.org).

c) registro bibliográfico indexado en bibliotecas universitarias

d) aplicación informática AVA (Argumentos Vivienda Arquitectura) también para “La Ciudad Viva”, como motor reflexivo para establecer las vías temáticas desarrolladas en 20 años de política de vivienda en Andalucía, vistas a través de los eventos científicos impulsados por esa Consejería.

e) Exposición y catálogo HEA (Housing in East Andalusia 1975-2000) (Arquitectura colectiva en Andalucía oriental 1975-2000), desarrollado en colaboración con la escuela de arquitectura de Granada.

f) Base de datos (112 registros en este momento) publicación “COLECTOR” de proyectos sociales y arquitectónicos, construidos o no, sobre 14 vías temáticas de abordaje de la problemática “Hibridación y transculturalidad”.

g) webs para la participación, donación y contraste de reflexiones

h) anexos de información -trabajos de campo antropológicos y sobre energía e hidrógeno-

i) canalización de nuevas ayudas (desde distintos otras instituciones que han apostado por la línea argumental desarrollada y perspectivas de continuación a futuro).

Consideraciones: la variedad de los productos generados responde adecuadamente a la exigencia programática del proyecto de investigación de plantear un enfoque abierto  y divulgativo con mecanismos de difusión inmediatos de los avances realizados. La individualización de distintos niveles y ámbitos de participación de expertos y no expertos sobre temas de actualidad como la hibridación social y espacial en acto en el territorio andaluz permite un intercambio dinámico que se alimenta recíprocamente.

Si la investigación ha demostrado la pertinencia de la “diseminación en miradas que pueden servir de micro aprendizajes”, respecto a puras reflexiones teóricas con dificultad de ser sucesivamente canalizadas en políticas urbanas o intervenciones sociales, eso se debe evidentemente a la capacidad del proyecto de generar una multiplicidad de aproximaciones a una problemática caracterizada por la complejidad y riqueza de contenidos (cfr. puntos a/b/c/d/e). Al mismo tiempo se elabora una respuesta efectiva a la petición explicita de la Junta de Andalucía de obtener un producto concreto en grado de ser canalizado convenientemente. De indudable importancia desde este punto de vista, útil y eficaz para el continuo intercambio de experiencias e información resulta la función del Colector (cfr. puntos f/g/h) con resultados “hipervinculados” e inmediata facilidad de acceso, mientras la posibilidad de otras instancias de desarrollo del trabajo encuentra nuevas instituciones interesadas a las perspectivas planteadas por la investigación (cfr. punto i).

Respecto al registro bibliográfico (cfr. punto c) se propone la inserción de una opción que permita acceder directamente a una bibliografía general sobre el argumento en estudio, constituida por todos los títulos específicos registrados y susceptible de ser continuamente actualizada. En cuanto a las aportaciones, se adjunta una bibliografía mínima integrativa relativa a algunos temas que interesan la investigación (imaginarios urbanos, hibridación urbana y arquitectónica, espacio público, relación entre ciencias sociales e intervenciones urbanas,  etc., algunos títulos afrontan el debate interno a la “cuestión latinoamericana”):

Massimo  Ilardi (al cuidado de), La città senza luoghi. Individuo, conflitto, consumo nella metropoli, Costa & Nolan, Génova 1990.

Jorge Francisco Liernur (al cuidado de), America Latina. Architettura, gli ultimi vent’anni, Electa, Milano, 1990.

Armando Silva. Imaginarios urbanos. Bogotá y São Paulo, cultura y comunicación urbana en América Latina, Tercer Mundo Editores, Bogotá 1992.

Jorge Francisco Liernur, Graciela Silvestri, El umbral de la metropolis: transformaciones técnicas y cultura en la modernización de Buenos Aires (1870-1930), Editorial Sudamericana, Buenos Aires 1993.

Anahl Ballent, Mercedes Daguerre, Graciela Silvestri, Cultura y proyecto urbano. La ciudad moderna, CEDAL, Buenos Aires 1993.

Graciela Silvestri, Adrian Gorelik, Buenos Aires: a City Tries to Recognize Itself

NACLA Report on the Americas, Vol. 28, 1995.

Mercedes Daguerre, La costruzione di un mito. Ticinesi d’Argentina: committenza e architettura 1850-1940 , Accademia di Architettura, Mendrisio 1998.

Avtar Brah, Annie Coombes (eds.), Hybridity and its Discontents: Politics, Science, Culture, Routledge, London-New York 2000.

Graciela Silvestri, Adrián Gorelik, Ciudad y cultura urbana, 1976-1999: el fin de la expansión, en Romero, José Luis y Luis Alberto Romero (directores), Buenos Aires, historia de cuatro siglos, Altamira, Buenos Aires 2000.

M. Moraña (al cuidado de), Nuevas perspectivas desde-sobre América Latina: el desafio de los estudios culturales, Editorial Cuarto proprio, Santiago de Chile 2000.

Jorge Francisco Liernur, Arquitectura en la Argentina del sigio XX. La construcción de la modernidad, Fondo Nacional de las Artes, Buenos Aires, 2001.

Adrian Gorelik, La grilla y el parque. Espacio público y cultura urbana en Buenos Aires 1887-1936, Editorial de la Universidad Nacional de Quilmes, Buenos Aires 2001.

Jesus Martin-Barbero, Al Sur de la Modernidad. Comunicación, Globalización y Multiculturalidad, Nuevo Siglo, Pittsburg 2001.

Mercedes Daguerre, Eladio Dieste: peripezie storiografiche, en AA.VV., Eladio Dieste 1917–2000, Electa, Milano 2003.

Adrián Gorelik, Imaginarios urbanos e imaginación urbana. Para un recorrido por los lugares comunes de los estudios culturales urbanos, en Miradas sobre Buenos Aires, historia cultural y crìtica urbana, Editorial Siglo Veintiuno, Buenos Aires 2004. <www.bifurcaciones.cl/001/Gorelik.htm>

Jorge Francisco Liernur, Fernando Aliata (eds.), Diccionario de Arquitectura en

la Argentina: estilos, obras, biografias, instituciones, ciudades, Diario de Arquitectura de Clarin, Buenos Aires 2004.

Ana del Sarto, Alicia Rios, Abril Trigo (eds.), The Latin American Cultural Studies Reader (Latin America Otherwise), Duke University Press, Durham  2004.

Felipe Hernández, Mark Millington, Iain Borden (eds.),Transculturation. Cities, Space and Architecture in Latin America, Amsterdam-New York 2005.

Sandra Bermann, Michael Wood (eds), Nation, Language, and the Ethics of Translation,  Princeton Univesity Press, Princeton  2005.

Mercedes Daguerre, el juego del revés/ il gioco del rovescio, en Case latinoamericane, Electa, Milano 2006, pp. 5-23.

4. Conclusiones:

Se trata de un trabajo de investigación riguroso, original en la articulación de su enfoque, exhaustivo y propositivo. Ofrece una  sólida base cognitiva a las acciones en materia de inmigración y transformación socio-cultural en Andalucía en un futuro próximo y constituye un valioso antecedente teórico-experimental para el debate europeo e internacional.

Se aconseja un ulterior desarrollo (incorporando la dimensión crítica como instancia irrenunciable en la relación entre los múltiples resultados de la investigación y las eventuales intervenciones públicas a las cuales contribuirán ofreciendo precisos instrumentos operativos). Se recomienda su publicación.

José El Canti. Doctor Arquitecto. Investigador de la ETS Arquitectura de Sevilla. Trabaja en arquitectura comparada y estudios postcoloniales.

Pequeñas apreciaciones.

El presente Informe se establece a partir de la celebración de la Investigación “Hibridación y Transculturalidad en los modos de habitación contemporáneos” (en adelante con el acrónimo htmhc) y de la consecuente generación plural en todos los sentidos de materiales y materialidades, objetos y objetualidades y experiencias, de muy diverso soporte y configuración productiva, sobre la que pretenderemos en este escrito verter algunas opiniones o apreciaciones que puedan contribuir a su continuidad y futura trayectoria.

Hay  que establecer  primero -en el sentido de no olvidar más adelante -una consideración relativa al ámbito geográfico de celebración (residencia-transferencia) del Seminario, tratándose en este caso de la Comunidad andaluza lo cual, al tiempo que no impide  la posibilidad de reunir en su convocatoria  una infinitud de procedencias geográficas, fija el compromiso de establecer transferencias de conocimiento entre los ámbitos investigadores y aquéllos otros de plena capacidad de recepción y acción (políticos y técnicos-administradores). Estas transferencias como sistemas complejos de flujos se contextualizarían en primer estadio en una sociedad georreferenciada al Sur europeo, que quiere tener en términos de proyecto como capital fundamental el Conocimiento y, cuya construcción -hoy al menos-, se establece por factores de proximidad e introspección identitaria, pero también de hacer-presentes-distancias, y cuya definitivo estatus, no es ese doble sentido par de lejos-cerca, sino la condición impar de la hibridación de ambos extremos. Ello habla por sí solo de la merecida independencia entre las heterogéneas aportaciones y la importancia per se de las condiciones constitutivas de novedad en la Investigación y sus productos derivados; pero, además, ello no obsta para encontrar materializada la continuidad entre lo uno y los otros que es en cierto sentido el destino final de todos los esfuerzos realizados.

Hablar de Habitación contemporánea –implícitamente de la habitación que está viniendo- y hacerlo bajo los extremos voltaicos de la Hibridación y la Transculturalidad, pero no sólo, haciéndolo de forma transversa junto con el concepto <<espacio>> bajo el formato en primera instancia de un territorio matricial y más adelante, con sucesivas aspiraciones de espacialización, es una operación que goza de las cualidades de la innovación. Hablar de espacio (despacio) también, en un contexto de transferencias para las Administraciones autonómicas no es sólo una iniciativa de interés creciente, sino que es extraordinariamente problemático, por cuanto por el término se pueden estar estableciendo una miríada de derivadas que han de ser recibidas mediante un conjunto de construcciones auxiliares que vendrían a explicar el sentido de la heterogeneidad de materiales, soportes, actividades y fuentes que en definitiva recoge htmhc hasta la fecha. El andamiaje que sostiene la conceptualización es más importante que el concepto en sí y es uno de sus mayores patrimonios. En esa estructura que tendemos a imaginar compuesta de retales y fragmentos más que de alta tecnología; de nudos precarios y listones prolongados in extremis más que tubos y acopladores de acero sofisticados y perfectos, dos líneas principales ascienden entre otras y se reconocen en el dibujo garabateado del apuntalamiento del término: lo arquitectónico y lo antropológico, reducidas a adjetivaciones, ni siquiera a actividades profesionales o a estatus disciplinares, ganando en capacidad de mezcla y por extensión, en hibridación, ya que lo cultural se constituye en el transverso que las cruza solicitándolas de inmediato. Este término sostenido y problemático ganará en complejidad a partir de la definición de <<el territorio andaluz como matriz receptiva>> que convoca de inmediato una residencia fija de la geografía pero a su vez una incierta o indeterminada ubicación cuando se trate de los conceptos que vengan adheridos por la vía de la revisión histórica, de la memoria, del tutelado proyecto patrimonial, de la imagología y la lingüística, de la dinámica de los hábitos y la salud, de la construcción política o del imaginario, de la permeabilidad y capacidad de penetración de la imagen, en definitiva, de la idea o una cierta idea basadas en compromisos de Andalucía dentro de las escalas supranacionales que contextualizan este proyecto etc. (Varona, Tena 28,52)[*]. Ello venía siendo un objeto de investigación pendiente por cuanto el mundo anglosajón y muy especialmente el campo universitario residenciado en los Estados Unidos y Gran Bretaña se había decantado por los Cultural Studies como forma de desentrañar los mecanismos complejos que las sucesivas descolonizaciones habían impreso, una vez que los fenómenos de recepción del poder, la lengua, las leyes, las infraestructuras (en un doble sentido) y el imaginario metropolitano habían sido  “abandonados” aparentemente a su suerte como fenómenos calientes de hibridación, siempre mediante una precaria idea de independencia. Caminos centrales que evidencian este rastro transcultural se encuentran a partir del idioma y sus elaboraciones derivadas, entre otros productos, la literatura (anglófona, lusófona, francófona etc.), pero no por ello son menos importantes o reveladoras las que provienen como averiguaciones desde la antropología, la arquitectura, la música, la costumbre y las tradiciones y así sucesivamente. Todo ello a partir de una temporalidad que tiene que ver con los años 70 del siglo XX y con una diversidad de geolocalizaciones, que van del Caribe a Indonesia y de allí, al continente africano. Esta suerte de imagen simple poscolonial, habrá de encontrar su propio sentido residenciado en el territorio andaluz, ya que en su matriz, operaciones que tienen que ver con la revisión en términos de memoria y la construcción de un imaginario propio e identitario que defina justamente lo híbrido como esencia constitutiva del propio proyecto, son y serán en definitiva aspectos actualizados de una descolonización que se ha realizado de manera aparentemente desapercibida o distraída con-un-sí-mismo, y cuya temporalidad tiene el parangón de la construcción del periodo democrático. Pero, y esto es diferencial, ello se pretende en términos de búsqueda e investigación, a partir de la condición espacial, socio-espacial o de espacialización en el horizonte del territorio andaluz. También finalmente, apunta a la inmediata conclusión de la emergencia –salida a la superficie- absolutamente inédita hasta el momento una vez que se desvela que la cultura, como oficio y por ende, como oficialidad, -siempre entre costumbre y poder- ha quedado suspendida en un proceso trans-, cuya nitidez precisamente se agota de inmediato en el prefijo que la constituye. TRANS- que goza de una doble condición significante, Al otro lado + A través de, es decir, es destino y trayecto en un solo acto constituyente. Es un tren que llega pero también, la vía por la que ha obtenido su destino. Una cierta nostalgia –inmediata- de esa ausencia conceptual, de ese campo de trabajo en nuestro ámbito, pero a su vez, de la extraordinaria oportunidad que ello supone como contribución andamiada a la espAcialidad territorial andaluza en este momento estaría dentro de las más importantes aportaciones de htmhc, cuya condición fundamental viene por el sentido de la oportunidad que representa. Así, puesto que las condiciones de presente son necesarias y hasta suficientes para una elaboración investigadora de estas características, el sentido de traducción -transducciones y arquitectura- (Tapia, 55 y ss.) que habrá de operar sobre estos precedentes y tantos otros (antropología urbana, dinámica espacial latinoamericana etc.) son la base a partir de la cual construir la posibilidad. Por ello, no es casual que sobre el texto conclusivo provisional, sean la movilidad, la inmigración, el turismo, las nuevas energías, la mirada, la reapropiación, el habitar o los centros históricos objetos directos de interés de los investigadores principales que construyen el documento.

Si primero pues es el subrayado de la geografía y el encuentro (deseado) entre Investigación y Administración, un segundo aspecto que no debe escapar a la introducción en términos de aproximación al proyecto presentado, es el de la acumulación diversa. Esta expresión y cualquier otra que hubiésemos ideado para llamar la atención sobre la pluralidad de productos y enfoques que constituyen la investigación presentada, no está exenta de dificultades que fundamentalmente tienen que ver con procesos de articulación, de relación transversal y especialmente, de transferencia en el sentido del rendimiento y aprovechamiento del esfuerzo, su mantenimiento y prolongación en el futuro próximo. Como ello, de alguna forma es enunciado e interpretado (equipo HTMHC, pág. 330 y ss.) y además tendremos espacio específico para detallarlo por nuestra parte, sólo lo enunciaremos en este espacio introductorio y de inmediato, aclararemos que no lo hacemos con la intención de encontrar en ello una fisura delicada sino una porosidad deseable que precisaría en todo caso del ajuste de su luz de malla.

* * *

Seguiremos para facilitar la lectura de este documento la estructura en tres puntos que se nos remite con la Solicitud de Informe, a la que apenas hemos añadido una introducción que hemos considerado necesaria para definir nuestra aceptación ante los materiales recibidos y estudiados. Creo que la introducción merece una breve aclaración por cuanto ha invadido ciertamente espacios que no le corresponde si se hubiera sujetado estrictamente al significado de la palabra que la encabeza. Todas sus afirmaciones y reflexiones, por el contrario, se han derivado de lo recibido como consecuencia de la celebración de los Seminarios de apoyo a la Investigación, y no son ideas paralelas que se sugieren como complemento, sino que hemos tratado de verlas albergadas de una u otra forma, con uno u otro enunciado, en el conjunto diverso de materiales disponibles, y de manera singularizada, en el documento inédito redactado por el equipo HTMHC. Por otro lado, en la Introducción puede deducirse la condición idónea del enfoque, por cuanto aunque no se haya expresado con esta fórmula ortodoxa debe derivarse un entusiasmo y una aprobación indubitada caracterizada por todas las oportunidades que se brindan al hilo de la introducción que precede este apartado. Todo ello, y con el convencimiento de que el equipo espera con más gratitud las sugerencias –no alternativas por mi parte- que los propios hallazgos conocidos por ellos de sobra sin precisar de ayuda alguna para sopesarlos y valorarlos, incorporaré algunas cuestiones que deseo tengan capacidad de suma y ni un ápice de disminución sobre lo conseguido hasta el momento.

En primer lugar creo que se debe articular una graduación de la accesibilidad de los materiales, por cuanto la homogeneidad no es la característica –no había de ser de otro modo- principal que los reúne. Los casos de (Tapia), (Varona, Tena) se hacen diferenciales, por cuanto elevan el contenido de la acometida argumental al espacio del pensamiento sin transformación (¿quién no lo hace?) pero con dificultades de transferencia y articulación para, según el principio de la esclusa, pasar al lado de quien no estructura por propia productividad su acción y reflexión según el bello principio de Geertz. La consideración de aproximación y uso inmediato es hoy una suerte de necesariedad de la transferencia investigadora con fuerte demanda social, por lo que los discursos tendrán que prolongarse en este sentido a la vocación de transferencia. El caso de (Lacour) estaría en la orilla contraria, formando parte del mismo cauce, pero con morfologías de ribera diferente. Su modelización de uso aparentemente inmediato, de rápida absorción por cualquier administración que aprecie la innovación como una parte o cuota reservada de su identidad más inmediata, no es, desafortunadamente tampoco, la manera de proximidad de la que estaríamos hablando, y sin embargo, ambas temperaturas de discurso y abordaje, las entendemos como necesarias de una discursividad que se encuentra ante un panorama novedoso en muchos sentidos y que debe atender a muchos aspectos diferentes con limitados medios. Otros discursos quedan relativamente aislados, o tal vez, mirándolo desde otro horizonte, deberían gozar de espacio propio. No por específicos están exentos de las grandes cuestiones que estructuran el seminario, pero en la producción quedan destejidos (Vivo 152 y ss) y (Mayoral 182 y ss). Algunas revisiones del patrimonio investigador de la comunidad andaluza ya materializado y que nunca había sido espacializadas y nombradas en los términos recogidos (Guerra 204 y ss), suponen una novedad por cuanto las cartografías o mapeados –este último término, dando una idea más ajustada del dinamismo con el que se configuran y leen-, vuelven al concepto del habitar como puente inteligible respecto a la representación que los nuevos imaginarios de la hibridación pueden figurar para la habitación y sus modos por venir, y hacen balance de un esfuerzo que cuando se contempla in extenso, justifica algunos éxitos de la habitación social andaluza en la etapa democrática de los últimos decenios, donde una identidad institucional del espacio con función social, pasa a la renovación de una propuestas más complejizadas por los nuevos requerimientos de la energía y de la ciudad-territorio-ambiente, cuya posición en red está abierta a la innovación que debe carecer de iconicidad fuerte o lenguaje institucional, por cuanto su estado es claramente dubitativo. Por último, añadir que el sector estratégico de la movilidad (P. Humanes 72 y ss) reflexiona sobre una cuestión capital que a larga será una suerte de nueva justicia social y de reconfiguración matricial-territorial a la vista de la dinámica que la unión europea imprime en los últimos años; junto a la infraestructura todo fluye, los temas circulan y el territorio identifica un determinado modelo de matriz más abierto o cerrado, condicionando en definitiva la capacidad de receptividad. Los asuntos que brotan junto al concepto de la movilidad se adosan inmediatamente a los modos de vida, como especularidad identificativa del devenir actual. La posibilidad del derecho a la infraestructura como único o escaso derecho territorial, encubrimiento de un concepto de propiedad que aún rabia en los derivados de la cultura occidental, serán uno de los temas más interesantes a articular con nuestro presente, de ahí que son de celebrar las adjetivaciones tozudas con las que cada uno de estos aspectos parciales son tratados.

Otra cuestión que tiene relación directa con la rentabilidad de los esfuerzos desplegados, tienen que ver con otro frente de transferencia que no está suficientemente explicitado y que por cuestiones personales me genera una preocupación singular. Es decir, si la diversidad de productos y acciones desplegadas afectan a cuestiones arquitectónicas, y por decirlo de forma más ambiciosa y ambigua a un tiempo, a la caracterización espacial –espacialización- en todas sus dimensiones (habitacionales, imaginarias, constitutivas de comunidad, etc.) ¿cómo podrá todo ello articularse hacia el horizonte de los estudios que componen la principales disciplinas intervinientes? ¿Será razonable descender el proceso de investigación hacia la constitución de un nuevo sistema de aprendizaje que incluya al estudiantado como fuerza motriz de las propias escenografías de la hibridación? Ello, todos lo sabemos, está una y otra vez contradicho, plan de estudio universitario tras otro, que reserva en la iniciación un encriptado revelador de su propia ignorancia e impotencia. Los medios en red de los que dispone este proyecto serán sin duda cauce de posible licenciatura de una universidad boloñesa de masas que tendrá que drenar en términos de participación social una parte importante de su soporte docente sobre los descriptores claves que tanto ésta como otras investigaciones afines contienen. Creemos ver un cierto interés en Bolonia articulado a partir de esta autogestión, lo presencial, lo magistral ya no es determinante, sino una suerte de actividad heterogénea con una medición inteligente del tiempo que aspiraría ilusionadamente a constituir al estudiante en una suerte de ciudadano del conocimiento,  aunque le vemos un improbable éxito en términos de salida, debido a las consabidas estrategias e intrigas de las que se acompañan estos espacio de cambio.

* * *

Para concluir en este último tercio, nos detendremos en la diversidad de productos que contiene la Investigación y a su vez se han generado como consecuencia de los seminarios. No cabe duda que una vertebración y línea de fuerza principal, lo ha constituido la doble sede –Sevilla, Granada- en la que se han celebrado los procesos de puesta en escena de un material previamente clasificado y revisado, al que se ha enriquecido con invitaciones y conferencias constitutivas de reforzar el contenido incluido en el título del Seminario. Estas celebraciones vienen a coincidir con la existencia de sendas Escuelas públicas de Arquitectura en ambas ciudades, a las que de manera inmediata, y con libre acceso, se ha realizado una primera distribución de un material fundamental del conjunto de la experiencia.

Dentro de todos ellos, y entendiendo que los esfuerzos se derivaban a otras figuras alternativas por imposibilidad de puesta en escena de la totalidad recibida, hemos observado un especial desacuerdo entre la intencionalidad prioritaria del enunciado del Seminario y el material, que en líneas generales, se ha ido presentado; vulgarmente dicho, las aspiraciones que se derivan del planteamiento de la investigación, han estado, en líneas generales, por delante de los contenidos de una mayoría de las comunicaciones y experiencias presentadas. No podía de ser de otra forma, y ello vendría a explicar varias cuestiones que no deben dejarse escapar. Los modos de habitación contemporánea en el grupo electivo de la arquitectura, pueden resultar extraordinariamente familiares –a ello también hemos de poner reparo-, pero la articulación que se requería de esta cuestión bajo las fórmulas de la Hibridación y la Transculturalidad, ya son procesos que precisan de una transformación en términos de conocimiento y un volver cabeza abajo la habitual costumbre productiva. En ello, observamos como revelador, el reciclaje de la producción inespecífica arquitectónica –incluyendo mucha habitación- adaptándola a requerimientos discursivos no contenidas en su factura. De ello también se deducen corresponsabilidades muy notables en el devenir de la historia reciente del proyecto de habitación social institucionalizado y en la intervención directa que las Escuelas han tenido contribuyendo en lo peor y mejor de esta transformación de varias decenas de años. Esto ha sido sólo una porción pequeña pero intensa que nos entendemos responsables de subrayar,  ya que las que se consideran ajustadas y avanzadas consideramos innecesario destacarlas por su capacidad de evidencia y su sugestión para ser reconocidas de inmediato. Huelga decir que la disponibilidad en video y en otras extensiones del conjunto de la experiencia viene a redistribuir, y por ende, a transferir a gran escala el material, en un interfaz que no pasa desapercibido por la calidad de su diseño y la adecuación entre contenidos y formas de acceso. En este sentido, el Colector vendría a ejemplificar esta acumulación que de por sí constituyen las nuevas bibliografías contemporáneas que para estudiantes tendrán que ser gestionadas en la reconfiguración de su tiempo que supone Bolonia.

No hemos querido entrar más detalladamente; tal vez porque en nuestro papel de contribuir a la selección primero, y más tarde a esta apreciación, nos hemos reservado un espacio en el que de continuo hemos querido mantener la distancia de no penetrar en los contenidos, autores, reflexiones y demás cuestiones que ya de forma desmesurada constituyen lo que conoceríamos como la experiencia de htmhc, pero a su vez, todo lo que hemos tratado de sugerir, quiere quedar derivado de la experiencia de la atenta recepción de todo ello, y en la espera impaciente de vislumbrar una continuidad que, esperemos y esperamos, habrá de llegar.


[*] A partir de hora, con estas referencias, nos referiremos al Documento impreso entregado. En él se hace referencia a los autores y páginas, y se pueden, la mayoría de las veces, citar no de forma específica, sino aludiendo a un campo que contacta con lo que se está diciendo en el texto. Esa es la razón por la que aparece la totalidad del artículo de los autores o autoras que se citan y seguirán citando.

Vladimir Montoya Arango

Instituto de Estudios Regionales, Universidad de Antioquia.

Carlo Emilio Piazzini

Subdirector científico, Instituto Colombiano de Antropología e Historia.

Medellín y Bogotá, Colombia. Octubre 28 de 2009.

El proyecto htmhc está fundamentado en una aproximación teórico-metodológica que integra miradas disciplinares diversas con un enfoque retrospectivo que articula las problemáticas y retos contemporáneos de la vivienda en Andalucía con los procesos de poblamiento y ocupación del espacio acaecidos en el siglo XX. Desde aquí entonces la complejidad de su andamiaje conceptual y la generación de un lenguaje. No se trata sólo de una investigación apostada en la confluencia de antropólogos y arquitectos, sino de la producción de una apuesta de pensamiento transdisciplinar, permeado y permeable por un flujo constante de conceptos y categorías analíticas y, en ocasiones, en conexión directa con la gente que vive y padece en su cotidianidad los efectos de las políticas de vivienda o la inexistencia de las mismas.

La mirada transdisciplinar se potencia en la investigación con la gestación de un campo fecundo: la interrogación política, trascendiendo así del enclaustramiento técnico y el énfasis formalista que prima en el tratamiento de la vivienda y abriendo la posibilidad de que se impacte en las dinámicas productivas, económicas y culturales que definen hoy las tendencias de implantación territorial en Andalucía. Este campo de interrogación política no se limita al compromiso con la institucionalidad financiadora, sino que se atreve a ir allí donde la política se vivifica por la pluralidad de intereses y la variedad de agentes sociales, arriesgándose a interpelar las perspectivas de los tomadores de decisión, responsables de la planeación territorial y la “protección” patrimonial, proponiéndoles el diálogo con especialistas y dejando sentadas las bases para una apertura a otros saberes y conocimientos usualmente relegados. En este último sentido, la potencia de la etnografía de los modos de habitar sienta un precedente significativo.

El enfoque adoptado para el desarrollo del proyecto htmhc puede ser considerado desde una doble perspectiva: como una apertura conceptual y como un despliegue de dispositivos de información que busca garantizar que dicha apertura genere interactividad, cuente con registros externos y, a la larga, produzca efectos sobre lo que analiza, reflexiona y propone.  En la primera perspectiva, una renovada consideración del habitar como práctica espacial que desborda la racionalidad económica del capitalismo tardomoderno, para verse implicada por diversos y contrastantes procesos socioculturales, se encuentra en la base del interés por lo híbrido y lo transcultural. Lo híbrido no emerge aquí como efecto colateral o producto imprevisto de un proyecto que se rige por categorías puras, asépticas y neutrales (como en la modernidad), sino como punto de partida y condición de posibilidad para comprender el devenir de las territorialidades y los lugares andaluces en redes más amplias. De esta forma, tanto las solidaridades como los conflictos entre seres humanos, espacios y tecnologías, parten ya de ensamblajes o repulsiones previas que sólo pueden ser sospechadas en su complejidad, mediante un pensamiento que se requiere híbrido él mismo. Lo transcultural, por su parte, no deja de ser un concepto problemático si se le mira desde el ángulo de las culturas como totalidades autocontenidas que caracterizan a los sujetos que componen un grupo social dado. Pero si lo cultural de los sujetos y los colectivos funciona más como una red de producciones y traducciones de sentido, que como una serie de prescripciones normativas, lo transcultural debe ser entendido, no como una dimensión que trasciende y anula las especificidades culturales, sino como aquella dinámica de hibridación que reconfigura permanentemente los sentidos del mundo, y muy especialmente del habitar, mediante prácticas y procesos que implican la interacción entre sujetos, objetos y colectivos. Así pues, al abrir el pensamiento sobre el habitar mediante los conceptos de hibridación y transculturalidad, se puede advertir que las arquitecturas, lejos de corresponder a utopías, parten siempre desde localizaciones específicas en redes transculturales, mientras que sus tangibilidades, sus habitáculos, tienen lugar en el mundo de las cosas, entrando en éste, nunca sin tensiones  y siempre con efectos, la mayoría de las veces imprevistos.

En cuanto despliegue de dispositivos de información, htmhc “es consciente de que sólo con la reconstrucción relacional de una multitud de puntos de vista puede esperarse una más plena comprensión de la realidad” (borrador de informe final p. 25). Estos puntos de vista se hacen visibles en una amplia serie de nodos albergados en la Web (actas y videos de seminarios, publicaciones afines, blog, exposiciones, bases de datos, etc.) que son resultado, tanto de eventos presenciales como de aportes  virtuales. Las cifras ayudan aquí a dar una imagen de la red htmhc. Entre el 28 y el 30 de abril de 2009, se realizaron, paralelamente, dos seminarios en las ciudades de Sevilla y Granada, previa convocatoria abierta a interesados de España y otros países. El de Sevilla, titulado “Territorios de aproximación”, contó con dos conferencias magistrales y 21 comunicaciones, mientras que el de Granada, titulado “Espacios mediados” contó con dos conferencias magistrales y 27 comunicaciones. A la participación mayoritaria de ponentes de varias regiones españolas, se han sumado aportes desde Argentina, Brasil, Colombia, Italia y Francia. Posteriormente, todas las actas de estos seminarios, acompañadas de 52 videos han sido puestas a disposición de los interesados en la Web. Por su parte, el COLECTOR, una base de datos que sirve como soporte interactivo para la investigación, está compuesto por 124 registros de proyectos, obras o trabajos de asociaciones, que conjuntamente con las conferencias y comunicaciones presentadas en el marco de los seminarios de Sevilla y Granada, propician la creación de redes de investigación. El mapa resultante de todos los nodos que constituyen la red htmhc es tan rico como complejo. Es un reto el perfeccionar la topología que actualmente exhibe, para que el visitante realice sus consultas y trayectos de manera más amigable.

Los Seminarios de Sevilla y Granada aportan sustancialmente al enfoque de la investigación, tanto de su capacidad de congregar expertos de distintas procedencias que a través de casos disímiles permitieron reflexionar en torno a los modos de habitar, la hibridación, la movilidad y el ordenamiento territorial, como de la posibilidad que ofrecieron para que la realidad social andaluza fuera extrapolada y mirada desde otros contextos geohistóricos. Ofrecen estos seminarios aprendizajes para el análisis de la vivienda con asuntos de gran alcance geopolítico que usualmente no son considerados a la hora de trazar las políticas de planeación territorial.

Por su parte, la disposición del colector como instrumento permanente y abierto en el que se recogen experiencias y proyectos relacionados con las líneas temáticas centrales de la investigación, demuestra el compromiso del equipo por conocer experiencias diversas que, si bien pueden permitir una mejor comprensión de dichas líneas, exigen también un mayor esfuerzo y dedicación a las tareas de análisis e interpretación de la gran cantidad de información recolectada. Resalta la pertinencia de la decisión -expresada por el grupo coordinador- de prolongar el funcionamiento del colector más allá de los límites temporales de la investigación.

Las demás herramientas de trabajo que se disponen en la red son también de gran ayuda para favorecer la comunicación de los hallazgos y mantener abierta la interacción con el público potencial. En particular, la aplicación AVA contribuye a revisar los principales encuentros sobre vivienda en Andalucía, con el ánimo de sistematizar sus aprendizajes y proyectar líneas de desarrollo. El mapa conceptual construido para el análisis de los encuentros conduce a una reflexión que bien puede servir de fundamento al enfoque integrador que la investigación pretende: se trata del reconocimiento de la existencia de múltiples perspectivas analíticas y la comprensión de la vivienda como el resultado técnico de un proceso multidimensional en el que intervienen flujos de información, determinantes político-económicos y, en el que la participación es decisiva en un contexto que se reconoce multicultural y dinámico en extremo. Es interesante que dentro del mapa conceptual se mantengan una separación entre aquellos asuntos que competen más directamente a la disciplina arquitectónica de aquellos otros que devienen objeto de crítica, reflexión e intercambio con otras disciplinas. Con ello, se reconoce que los saberes expertos delimitan sus campos de actuación, pero acogen una visión interdisciplinar que les permite participar en la revisión de los modelos tipológicos y de la evolución sociohistórica de la vivienda, dejando que la arquitectura sea la designada para la recolección de los debates y su transformación en intervenciones sobre el territorio.

Aunque la apuesta del proyecto htmhc ha adquirido mediante la red una vida propia que trasciende la de sus impulsores, es claro que tiene que contar con el requisito de un informe que consolide sus resultados. Para ello, actualmente se avanza en la elaboración de un libro cuyo borrador ha sido puesto a consideración de los asesores científicos del proyecto.

El libro se divide en tres cuerpos que señalan la partida de lo arquitectónico a lo cultural, y los retornos de lo antropológico a lo espacial y de lo cultural a lo espacial, respectivamente. En la primera parte del trayecto de lo arquitectónico a lo cultural, titulada “Los territorios de aproximación”, haría falta un ajuste hacia el diseño de un lenguaje menos cifrado, más franco que haga justicia a la perspectiva transdisciplinar de la investigación, de tal modo que se matice una cierta reclusión en el idioma filosófico, para ganar claridad en la manera en que se tratan los conceptos de hibridación y transculturalidad, así como en la apuesta por una conjugación novedosa de los mismos. Igualmente, y respetando la necesidad de una hipertextualidad que disloque la linealidad y el cronocentrismo del texto análogo, sería recomendable que en tanto apartados introductorios de un libro que pretende ofrecer los resultados de la investigación (en perspectiva abierta y no cerrada, es decir, sin pretender ser concluyentes), describieran más claramente la génesis, desarrollo y resultados del proyecto, incluyendo, claro está, un paisaje de los textos que constituyen el cuerpo del libro. Además, como se verá más adelante, hay otros textos que sumados a los anteriores lograrían mejor esta tarea de introducir, de orientar, de abrir…

En cuanto a la segunda parte, titulada “Lo híbrido es un desplazamiento”, el texto de Carlos Tapia sobre “Transculturalidad, traducciones y arquitectura”, posee justamente el tono introductorio que convendría incluir en la primera parte del libro, mientras que el texto de Mariano Pérez sobre “Movilidad espacial e hibridación”, hace honor al tratamiento transdiciplinar de los principales temas que están en juego al tratar de comprender la filiación entre movimiento e hibridación: turismo, migración, información, movilidad urbana y otros flujos culturales y tecnológicos que implican, para bien o para mal, el contacto y el sincretismo.  No obstante, sería deseable un desarrollo enunciativo menos fragmentado en apartados, con lo cual el texto ganaría en contundencia. Igualmente, sería importante que para la contextualización del lector se exprese el entendimiento de la movilidad humana como determinante de los procesos de configuración territorial que, para el caso de Andalucía, comprende históricamente fenómenos de migración, inmigración y tránsito, por lo cual sería deseable que se introduzcan algunas cifras demográficas de los últimos años.

La tercera parte o “Los espacios mediados”, está encabezada por el texto de Rafael Lacour que se introduce ya en la problemática de llegada del primer trayecto propuesto por el Proyecto: de lo arquitectónico a lo cultural. La apuesta por una reapropiación arquitectónica es claramente la apuesta por desmarcarse del imperativo del mercado, para permitir re(apropiar) espacios en una perspectiva sensible a las particularidades sociales y culturales. No ocurre lo mismo con la apuesta por una “cultura energética” basada en el uso del hidrógeno. Aún cuando es indudable el aporte que hace esta puesta al día en términos de las iniciativas en marcha y las utopías de generación de energías más limpias y socialmente menos inequitativas, se trata de un texto mediado por la razón técnica, más que por la crítica cultural. Lo mismo podría señalarse del texto de Eduardo Mayoral sobre dispositivos autopoiéticos para el diseño, con la diferencia de que en este caso las aplicaciones que a futuro podrían derivarse hacia las prácticas del habitar apenas quedan insinuadas. En cuanto al texto que cierra este apartado, “Mapeado y panorámica” de Carmen Guerra de Hoyos, se ofrece como un ejercicio de análisis de los campos conceptuales recorridos por el Proyecto Ciudad-Viva que bien pudiera encontrar un mejor lugar en la parte introductoria del texto.

El texto de Carlos Tapia, “Vía pensamiento-acción”, sirve acertadamente de transición hacia el segundo cuerpo del libro, aquel que va de lo antropológico a lo espacial, escrito por Victoria Quintero y Ángel del Río, en lo que constituye una aproximación antropológica a la praxis del habitar. Aun cuando sólo se presenta por ahora un primer apartado (“Espacios de mezcolanza. Las redefiniciones de la ciudad histórica”), es clara la fuerza que le imprime al libro, al tomarle el pulso a los procesos de cambio en espacialidades concretas de Andalucía y los fenómenos de hibridación asociados a la dinámica de gentrificación del centro histórico de Sevilla. Resulta entonces de la mayor importancia contar con los apartes prometidos sobre el turismo y las migraciones, que sitúan otras dos formas de hibridación y sobre todo de transculturalidad, que en el tono acertadamente crítico de los autores, provee a los resultados de la investigación  una mirada política y antropológica de las tensiones espaciales. Sería de esperar que alguno de los textos prometidos acoja el análisis de una tensión mayor del territorio andaluz: lo urbano y lo rural.

Sobre el cuerpo final del libro, de lo cultural a lo espacial, propuesto a manera de conclusión, es prematuro hacer apreciaciones dada la calidad muy preliminar de las líneas planteadas. Pero de otra parte, se recomienda incorporar al libro algunos de los textos de las conferencias y comunicaciones presentados en los seminarios, en tanto constituyen resultados de la investigación que pueden contribuir con la apuesta teórica y metodológica del proyecto editorial. Textos como el Fernando Conde, Roberto Fernández, Iban Díaz y Susana Moreno, presentados en el seminario de Sevilla, o los de Anne Lacaton y Agustín Coca en el seminario de Granada, permitirían ganar en precisión conceptual y en el análisis de procesos espaciales específicos.

En general, Los temas expuestos en el libro expresan el hecho de que el espacio y su dominio son objetos constantes de deseo y de lucha política, por lo cual son las estructuras de poder las que generan y dirimen las jerarquías y definen las condiciones en las que distintos grupos e individuos influyen y determinan la vida social. Por lo tanto, el ordenamiento espacial es una tensión permanente entre múltiples intereses y diferencias de distinto tipo que hacen visibles las separaciones entre categorías como clase, raza y  cultura. Por esto, se recomienda el que se introduzcan perspectivas analíticas como la propuesta por David Harvey, cuando muestra que el desarrollo del capitalismo determina una manera específica de espacialización de las sociedades ordenadas en torno a los regímenes de la producción y el consumo. Esto es de fundamental importancia para explicar asuntos como la inmigración contemporánea en Andalucía y ponerla a contraluz de las trayectorias de miseria que se reportan para el caso de los nativos envejecidos, herederos de regímenes de exclusión social y política y de condiciones económicas muy diferentes a las actuales. Los planteamientos de Harvey también resultan útiles para interpretar las contradicciones del modelo capitalista que conducen a la distribución desigual de la riqueza y a la expulsión de innumerables seres humanos de sus lugares de origen. La intencionalidad del capitalismo de erradicar aquellas formas de producción que no se ajustan a su lógica y a su praxis, tienen efectos socioespaciales concretos, los cuales pueden percibirse en Andalucía y quedan expuestos en la eliminación documentada en la etnografía de los corrales, los patios o las viviendas de alquiler.

Vale por ello recordar aquí la reflexión de Harvey: “La geografía histórica del capitalismo es un proceso social que descansa en la evolución de las fuerzas productivas y de las relaciones sociales que existen como configuraciones espaciales particulares” (Harvey, 1990: 424). De aquí el que esa geografía connote procesos de expansión territorial capitalista que generan lo que denomina un “desarrollo geográfico desigual”, expresado en las desigualdades entre regiones, pero también en las contradictorias relaciones entre las fuerzas productivas y las organizaciones y jerarquías que son generados en dichos procesos expansivos. Además, la obra de Harvey también nos invita a reconocer que la expansión del capital no se produce en vacío sino que, por el contrario, produce resignificaciones y transformaciones culturales, contribuyendo a lo que en la investigación se ha denominado hibridación y transculturalidad. Podemos encontrarlo planteado por el autor de esta forma: “El capitalismo apoya frecuentemente la creación de nuevas distinciones bajo formas antiguas. Los prejuicios, culturas e instituciones precapitalistas son revolucionados sólo en el sentido de que se les dan nuevas funciones y significados en vez de que se les destruya” (Harvey, 1990: 419). A mi modo de ver, esta perspectiva analítica puede potenciar los análisis propuestos en la investigación, en particular cuando se aborde el tema del turismo y la agricultura como ejes productivos del territorio andaluz, lo cual no ha sido realizado en el libro hasta ahora, pero que se anuncian como asuntos relevantes para los dos casos etnográficos que quedan comprometidos para la versión final.

Un último asunto sobre el que es necesario llamar la atención, se refiere al uso que se está dando a la categoría de lugar. La utilidad de este concepto es evidente cuando se trata de reivindicar las maneras como tradicionalmente han sido ocupados, significados y vividos espacios concretos, lo cual es una intencionalidad manifiesta de la descripción etnográfica presentada. Además, el lugar trae aparejada la noción de identidad y, con ello, nos permite pensar la especificidad de las relaciones sociales que producen un sentido particular de ocupar el espacio y de producirse en él como colectivo social. Los modos de habitación están en directa relación con el lugar, en tanto éste constituye una relación irrepetible entre sus gentes y sus materialidades. Pero en condiciones de intercambios culturales tan intensos como los expuestos para Andalucía, se hace necesario que se comprenda la relación entre identidad y lugar como resultado de intercambios, prácticas de arraigo y de fuga cultural: un entramado de flujos informacionales y materiales. La identidad asociada al lugar se entiende como dinámica, permeable, abierta a las vinculaciones, los flujos y los intercambios. Es por ello que las nostalgias esencialistas sobre el “verdadero” ser andaluz, pierden vigencia frente al reto de repensar las condiciones en que impactan en el territorio los procesos contemporáneos de glocalización. Siguiendo a Massey (2004), podría reflexionarse sobre la idea de ‘un sentido global de lugar’ y un sentido global de lo local, que permitiría interpretar como los lugares se están produciendo como resultado de sus propias fuerzas internas, su cultura y sus estructuras de poder, y como resultado de las presiones, flujos informacionales y prácticas asociadas a poderes externos. Lo anterior no es contrario a la tarea de entrever si están emergiendo en el territorio andaluz prácticas de resistencia cultural basadas en la reivindicación de los modos tradicionales de habitar. Como señala Escobar: “Es importante hacer visibles las diferentes lógicas locales de producción de culturas e identidades, de prácticas ecológicas y económicas, que incesantemente están emergiendo en comunidades del mundo entero” (Escobar, 2005: 179).

Javier Escalera Reyes. Grupo de Investigación social y Acción Participativa. Universidad Pablo de Olavide. Sevilla (Andalucía).

No entraré aquí en la discusión sobre los términos de la segunda parte de la propuesta, es decir sobre lo que podamos convenir en definir como modos de habitación. Por ejemplo, entorno a si debemos identificar habitación y vivienda –estableciendo su identificación en su dimensión física, constructiva, arquitectónica-, o bien considerarlos términos paralelos, de modo que se pudiera concebir el vivir sin habitar –habitar sin vivir parecería en principio una contradicción en términos, ¿o no?-, o bien, finalmente, los entendemos en sentido amplio, de modo que ni el uno ni el otro, haciendo referencia a formas cualitativamente diferentes de estar y usar el espacio, ven limitado su sentido a un soporte-limite físico-arquitectónico, dando lugar entonces a aparentes paradojas como la de la vivienda de los sin techo o la del habitar el espacio “público”.

Tampoco sobre el sentido y contenido de lo contemporáneo -¿es la chabola, contemporánea; es el nomadismo una forma de vivienda-habitación arcaica?-.

Me detendré en los dos primeros términos, hibridación y transculturalidad, cada uno ya de por sí merecedor de un tratado.

Comenzaré avanzando la idea central sobre la que sustento mi argumentación.

Tal como apunta el que pasa por ser el inventor del primero de los términos, Ernesto García Canclini, hibridez, la hibridación, multiculturalidad, interculturalidad y transculturalidad, o mejor la posibilidad y el desarrollo de las mismas, no pueden ser entendidas sin tener en cuenta como factor determinante las estructuras desiguales y las relaciones de poder omnipresentes en la supuesta actual “sociedad” globalizada.

Sin ello, las ideas de hibridación y transculturalidad se quedan en mera metáfora carente de capacidad analítica e interpretativa. Entenderlas, además, como sinónimas o sucesivas -en sentido inverso, la hibridez como resultado de la trasculturación- es olvidar lo que el mismo García Canclini apunta acertadamente, [Haba, J. y Santamaría, E. 2001 Entrevista a Néstor García Canclini. Dilemas de la globalización: hibridación cultural, comunicación y política. Voces y culturas. Revista de Comunicación, 17, 143-165] que la comunicación y las relaciones multiculturales que parecen caracterizar al mundo globalizado, no solo no tienen por qué producir necesaria e inevitablemente hibridación transcultural, sino que con frecuencia dan lugar a la acentuación de la segmentación, las desigualdades y el enrroque esencialista de las identidades localizadas.

La idea de hibridación, frente a la de mestizaje –noción que prefiero-, aparece claramente asociada a un paradigma biotecnológico en el que predomina la concepción ingenieril basada en la voluntad de manipulación genética para la producción de organismos transgénicos. Al contrario que la hibridación, que implica y supone una situación de dominación, el mestizaje, sin estar al margen de las relaciones de poder y las desigualdades, supone al menos un cierto grado de “transgresión”, de anomalía no deseada por el poder, siendo generalmente producto de las relaciones entre elementos pertenecientes a sectores y grupos situados en los márgenes del sistema y compartiendo similares condiciones con respecto a los recursos y al poder.

Desde mi punto de vista, la idea de hibridación, aparte del sesgo inducido por y desde determinados lineamientos ideológicos, tiene que ver con, y a su vez se fundamenta en, un nuevo episodio de “naturalización” de los fenómenos y procesos sociales que tiende a obviar la dimensión política de la existencia humana, también del habitar y del vivir.

“Naturalización” que, en este caso, va más allá de lo que en términos biológicos significa e implica lo híbrido como el resultado de la combinación de la carga genética de individuos de variedades, subespecies y aún especies diferentes (¿?) en un individuo que sintetiza e integra características de cada uno de sus progenitores, y la hibridación el proceso a través del que se produce dicha síntesis.

Entendidos de este modo lo que se constata es que en la naturaleza, los casos de hibridación son muy raros, viéndose limitados por las fronteras genéticas intraespecíficas -generalmente se producen en el seno de variedades o a lo sumo subespecies-, siendo excepcionales los casos de hibridación interespecífica. Es más, la idea que se desliza respecto al carácter positivo y progresivo que supondría el híbrido con respecto a las características de sus progenitores,  no se corresponde con la constatación de las desventajas que en un significativo porcentaje de los casos de hibridación conocidos tienen los individuos híbridos, bien desde el punto de vista adaptativo, bien reproductivo, bien desde ambos.

La hibridación en la naturaleza es muy difícil, e incluso en aquéllas propiciadas por la acción humana, como la resultante del cruce entre el asno y la yegua, con frecuencia presentan anomalías reproductivas, como la infertilidad, que hacen inviable su continuidad natural.

El contexto en el que supuestamente se deben producir las hibridaciones socioculturales en nuestro mundo globalizado está siempre cruzado por relaciones de poder que adquieren el carácter de factor determinantes para que puedan darse las condiciones que hagan posible, no ya la producción de híbridos, sino la propia hibridación, dé ésta fruto o no lo haga. No basta vivir, habitar, residir próximos o aún juntos para que ello se produzca, si las barreras invisibles (¿?) de las desigualdades y las relaciones de dominación actúan como inhibidores o directamente excluyen la posibilidad del contacto, ya sea físico, ya solamente virtual y simbólico. Es más, en estas condiciones, si por algún efecto “perverso” o acción inducida por agentes planificadores la hibridación tiene lugar y como producto de ella el nacimiento del híbrido, las posibilidades de que el mismo sea estéril, incluso “monstruoso”, son muy elevadas.

No se trata pues, en mi opinión, de esforzarse en producir híbridos culturales, cosa por lo demás alto improbable y riesgosa, sino en favorecer las condiciones para que sea factible y viable el mantenimiento y desarrollo mutuamente enriquecedor de las diversidades. La hibridación, en una situación de desigualdades y dominaciones, de producirse real y no sólo aparentemente, sólo puede significar uniformización, homogeneización, aculturación, pérdida de bio-sociodiversidad y etnocidio.

En consecuencia, la planificación y la producción del hábitat, si no se las quiere instrumentos empobrecedores y etnocidas, deben orientarse hacia una decidida voluntad de acción contra las desigualdades y las dominaciones que pueda favorecer el mantenimiento de la bio-sociodiversidad y las condiciones para la comunicación intercultural y el co-desarrollo humano mutuamente enriquecedor. Sólo de este modo podrá contribuir a que puedan producirse las condiciones que permitan, en su caso, la generación de procesos “naturales”, no inducidos, de hibridación y la producción de híbridos fértiles que vengan a incrementar la bio-sociodiversidad de los socioecosistemas y a fortalecer la resilencia socioecológica de los mismos.

El proyecto “Hibridación y transculturalidad en los modos de habitación contemporánea”, a parte de haber servido de manera muy positiva a la reflexión sobre las dificultades y posibilidades de producción de formas nuevas de habitar/vivir superadoras de las profundas contradicciones y problemas a que han dado y dan lugar los modelos de producción y gestión del hábitat, creo que constituye en sí mismo una muy valiosa contribución en la dirección de la necesaria implicación desde los agentes planificadores, diseñadores y gestores, los investigadores sociales y los ciudadanos en el establecimiento de las condiciones que hagan posible un hábitat socio-ecológicamente sostenible, a la vez resultado de y caldo de cultivo para el co-desarrollo intercultural y, por qué no, de la hibridación entre formas y modos de habitar/vivir que vengan a enriquecer la bio-sociodiversidad, fertilidad y creatividad de nuestros hábitats.

Tanto los seminarios celebrados, como las herramientas diseñadas en el marco del proyecto creo que son pasos muy importantes para propiciar el diálogo entre algunos de los actores que necesariamente tienen que estar implicados en este empeño, de un lado los diseñadores del espacio y del hábitat, del otro los científicos sociales, y finalmente los grupos, colectivos, organizaciones ciudadanos. Encuentro que, con las dificultades y problemas de comunicación que pone de evidencia, constituye una excepción en el panorama de la gestión del hábitat en nuestro entorno y supone un indudable avance en la línea de la construcción de un lenguaje común, lo que es condición básica, sine qua non, para que este diálogo pueda fructificar y dar lugar a un modelo compartido sobre el hábitat que queremos, producido a escala humana, propiciatorio de la interrelación y la comunicación y, en consecuencia, de la generación de nuevas formas mestizas de convivir.

Aunque a distintos niveles y con diferentes posibilidades como instrumentos de comunicación y difusión, si de lo que se trata en de pensar y actuar conjuntamente para construir formas alternativas de hábitat de abajo a arriba, los productos y dispositivos creados e impulsados por el proyecto constituyen un intento sin precedentes de llevar a la práctica no sólo la reflexión colectiva y participativa, sino también una práctica colaborativa entre los diferentes agentes implicados en la búsqueda de alternativas al modelo de hábitat hegemónico. De especial importancia en este sentido tiene la plataforma web. A pesar de algunos problemas de diseño, y el nivel del lenguaje empleado que dificultan su manejo y la comprensión de sus contenidos por las personas ajenas al ámbito académico y científico-técnico y a las menos habituadas a la utilización de las herramientas telemáticas, aspectos que deberían ser revisados y mejorados, tiene una gran potencialidad para vehicular la difusión y divulgación de la ingente información ya acumulada, y para propiciar el debate y la reflexión.

Roberto Fernández. Buenos Aires, Argentina. Arquitecto, Catedrático de la FADU.

Las notas que siguen, como parte del esquema metodológico de esta investigación y en respuesta a la información provista al efecto por el equipo a cargo, se proponen efectuar comentarios acerca del enfoque, método, proceso y productos generados en su desarrollo desde mi punto de vista específico de asesor científico, interlocutor virtual de todo el proceso y participante formal del primero de los seminarios convocados en Abril 2009 en Sevilla, a cargo de una de las conferencias magistrales allí dictadas.

1. En varios pasajes introductorios de la investigación HTMHC se hace referencia que ésta estará orientada por un enfoque divulgativo, a modo de investigación abierta, basada en diseminación y en micro-aprendizajes en lugar de grandes teorizaciones. La investigación y su libro de resultados expresa esas ideas incluso en cuanto a las debilidades que pueden emerger de la ausencia de una gran teorización ya que el trabajo se acoge a un plan abierto y de exploraciones múltiples sin mayor interés en cerrar o totalizar cuestiones, ya sea en torno de formulaciones conclusivas, tanto metodológicas como ideológicas. Aplica además la paradoja epistemológica de Geertz referida a trabajar productos múltiples y procesos singulares, componentes que en general se manejan al revés. El trabajo expresa pues el marco cualitativo y organizativo que se propuso manteniendo siempre un alto nivel de apertura del campo nocional utilizado.

Podría muy bien ser entendido como una plataforma o punto de partida en la cual se presenta por una parte, un estado de la cuestión teórica sobre las prácticas contemporáneas de la arquitectura y por otra, una exploración empírica sobre aspectos del habitar social actual en Sevilla, campos o temáticas que dada su heterogeneidad admiten ser conectados cognitivamente desde estos enfoques dialécticos abriéndose perspectivas de mejor conocimiento de la articulación que se propone ya desde el título del trabajo: modos de habitación signados por la hibridez y la transculturalidad / territorio andaluz como matriz receptiva (de aquellos modos de habitación teóricamente considerados ).

2. Se trata en general de una puesta al día del pensamiento posmoderno (como pos-estructuralista y a-sistemático) para usarse como plataforma para observaciones tópicas, pensamiento que se apoya principalmente entre muchos otros, en Deleuze, Sloterdijk, Agamben, Appadurai, Castoriadis, Appiah, Bauman, Serres,  etc. Se maneja un campo de conceptos aptos para tales observaciones tópicas aunque ellas se realizan de manera bastante restringida en la primera parte del trabajo ( De lo Arquitectónico a lo Cultural). La segunda parte ( De lo Antropológico a lo Espacial ) trabaja de manera inversa, minimizando su examen de aportes contemporáneos y partiendo del análisis empírico de una casuística urbana popular andaluza. Se comentará mas adelante el marcado dualismo de ambos enfoques.

La idea principal de los estudios parten de cómo la clásica idea malsana de la hybris vira a sus diversas renaturalizaciones contemporáneas (del poshumanismo de raigambre nietzcheano-heideggeriana a la fusión de naturaleza y la cultura técnica para producir híbridos inextricables según Latour) que han mezclado de manera indiscernible lo natural y lo técnico-cultural, los paisajes y las actividades, el hábitat y el habitar. Un punto de partida parece fijar la inexorabilidad de esta situación y la necesidad de encontrar aspectos positivos de desarrollo socio-cultural a partir de esa omnipresencia de lo híbrido. La investigación parece anunciar, desde ciertos presupuestos reflexivos acerca de la evolución de lo proyectual-urbano entendida como marcha racional descendente (desde una entidad propositiva hacia unos colectivos usuarios ) que la hibridación no solo problematiza esa relación producción/consumo sino que abre otras múltiples formas de producción (por consenso, participación, resistencia, resignificación, etc.) que no dependen de una élite resolutoria y que redefine lo proyectual como un campo más de análisis y comprehensión de las fenomenologías urbanas que de cierto estructuralismo impositivo.

3. Acorde al tema que describe y a los movimientos del pensamiento posmoderno se asume cierto rigor antisistémico que exaspera la diseminación, la multiplicidad de registros, la condición rizomática de múltiples miradas. El documento final manifiesta así una aceptable homología entre el marco conceptual al que adscribe y la condición abierta y ramificada de los discursos.

Ello podría ser objetado desde una perspectiva ligada a la comprensión del producto (el libro de resultados ofrecería desde este punto de vista, una característica sumamente heterogénea de criterios y resultados) si no se acepta que los términos orientativos del estudio pretendían una aproximación diseminativa y por tanto, programáticamente heterogénea ya desde sus presupuestos iniciales.

4. El método utilizado en esta investigación supone articular varias líneas productivas, a saber:

[a] los trabajos del equipo básico de origen arquitectónico

[b] los trabajos del equipo básico de origen antropológico

[c] un espacio-colector de pensamiento basado en dos seminarios con ponencias seleccionadas por un comité científico y conferencias magistrales (la de Anne Lacaton fue prácticamente transcrita en un capítulo del Libro de Resultados).

Los puntos [a] y [b] manifiestan autonomías metodológicas de cada equipo e incluso criterios epistemológicos diversos (el primero adscripto a un esquema deductivo de cierta descripción del estado del pensamiento para bajar a lo proyectual como reflejo de aquél, el segundo a uno mas bien deductivo basado en una exploración empírica casuística emergente del análisis de procesos socio-urbanos recientes en la región). El libro expresa resultados de ambas vertientes de trabajo.

El concepto de espacio-colector remite a la organización abierta de formas de recolección de discursos genéricos de múltiples autores (participantes en los Seminarios) cuya diversidad se expresa en las formas digitales del registro de esta investigación no habiendo sido mayormente procesados para su eventual inclusión en el libro de resultados (salvo la mencionada intervención de Lacaton).

5. El proceso se asimila a un modelo de pensamiento wikipédico (neo-enciclopedismo rizomático) que podría interpretarse como un criterio latente para la evolución posible de estas aportaciones y sus desarrollos, aplicaciones, constrastaciones, etc..

En las p.26-7 del capítulo Hibridación y Transculturalidad. Condiciones para-metodológicas se presenta un esquema conceptual de cierta red de núcleos de pensamiento básico que le interesa expresar a este proyecto en forma de un mapa cognitivo, mapa general que podría cartografiar los intereses puntuales de las cuestiones teóricas a tratarse en las investigaciones y a la vez programa de su posible evolución y en el último tramo del libro (03.Conclusiones. De lo cultural a lo espacial) una enunciación presentada como provisoria plantea un juego de 10 nociones (o posibles voces, en la perspectiva enciclopédica) que tratan de sintetizar temas híbridos como las relaciones entre oferta y consumo de los espacios habitables, el problema de la verdadera apropiación de lo público para convertirlo en colectivo, la doble maleabilidad a que se someten interactivamente los espacios o soportes y los usos o actividades, la necesidad de desplegar una idea de proyecto asociada al trabajo de campo (lo que admite una primacía de lo social sobre lo espacial), etc. En esta última parte del libro se asumen saludablemente, las tensiones entre los campos (01) y (02) –dominantemente arquitectónico y antropológico respectivamente – formulándose preliminarmente nociones de tipo conclusivas que exploran esas tensiones como contradicciones a resolver que provienen de las lógicas cognitivas de cada uno de esos grandes campos de interpretación de los modos contemporáneos del habitar.

En ese sentido el diverso criterio asumido en cada uno de tales dos campos – uno mas deductivo y el otro mas inductivo en los términos epistemológicos mas elementales- no solo describen quizá diferentes intereses al interior de cada campo sino, también, y en cierta forma, las tensiones y contradicciones entre paradigmas globales y locales de interpretación de los procesos y fenómenos habitativos.

La mirada arquitectónica describe cierta teoría posmoderna de los procesos inherentes a la globalización y procura discernir aspectos criticables de nuevas libertades emergentes; la mirada antropológica instala en un marco contextual algunos procesos propios de la globalización (tales como la terciarización avanzada, la degradación de la complejidad e identidad urbana en manos del nuevo turismo o la gentrificación).

6. Los productos son varios y diversos, algunos mas compatibles con el modelo hiperabierto del proceso (página web, blog, actas de seminarios, colector, etc.) y otros mas  orientados a presentar/recopilar/sistematizar trabajos del grupo de investigadores (aplicación AVA, exposición HEA, etc.) y el producto-libro principal que no puede sino presentar un modelo de cierre, es decir, cierta contradicción inevitable -dado el formato– con la voluntad mas bien diseminativa del trabajo. Las siguientes notas 7 a 11 comentan el producto libro, dada su entidad mas representativa de la finalidad y producción del proyecto HTMHC.

7. El mencionado modelo dual Arquitectura/Antropología que explica todo el trabajo se expresa en las dos grandes partes del mismo y en los responsables de su producción habida cuenta además que aquél se realizó con investigadores de dos diferentes Universidades:

(01) De lo arquitectónico a lo cultural 8 autores

(02) De lo antropológico a lo espacial V.Quintero y A. Del Rio

Estas dos partes principales del libro resultante de esta investigación están precedidos de una introducción y sucedidos por una tercera parte de conclusiones, componentes de los que hemos hecho ya algún comentario y que no avanzan demasiado tanto en la explicitación de las diferencias de enfoque ni en la articulación de posibles visiones complementarias, cuestiones que se insinúan y presentan muy sintéticamente en la tercera parte citada.

8. La sección (01): De lo arquitectónico  a lo cultural se desarrolla en 4 apartados (Los territorios de aproximación, Lo híbrido es un desplazamiento, Los espacios mediados y Vía pensamiento-acción para la elaboración de acciones conclusivas ) a través de 9 ensayos de diversos autores y también con características diversas.

4 de tales ensayos se abocan a desarrollar un enfoque general o comprehensivo (1: Hibridación y Transculturalidad. Condiciones para-metodológicas, 2: Lo híbrido muestra no sin dificultad, un imaginario, 3: Transculturalidad, transducciones y arquitectura, 9: Vía pensamiento…(el apartado 4 antes mencionado).

Estos 4 trabajos presentan, de varias formas, las ideas principales o generales de esta primera sección (01) y allí se discuten las aportaciones de pensamiento genérico acerca del actual estado de la cultura posmoderna global que se entienden aplicativas para establecer descripciones del pensamiento arquitectónico actual no tanto desde un punto de vista autónomo de éste sino mas bien en cuanto éste puede entenderse como una tematización mas de tal estado de la cultura contemporánea y siendo que ésta puede explicarse como fuertemente híbrida y densa de tránsitos transculturales, tales características tratan de entenderse al seno del pensamiento actual de la arquitectura. El espíritu general de estas contribuciones parece asumir cierta decadencia fáctico-social de la arquitectura, como dimensión operativa, verificándose así un estado de ésta más bien crítico-analítico.

9. En el desarrollo general de la sección (01) se presentan dos trabajos que siendo referentes a temáticas pertinentes al enfoque general de la sección hacen empero foco en temas de cierta heterogeneidad en tal conjunto: uno refiere en general al tema de la movilidad (4: Movilidad espacial e hibridación en los modos de vida contemporáneos) y otro a la cuestión de las  energías alternativas (6: Energéticas; ciudad, hidrógeno y electricidad ). Aquí el foco parece situarse en dos temas-problema cruciales del actual estado civilizatorio (movilidad y energía) y así se presentan un par de estudios que hacen eje en esos aspectos y desde ellos pretenden ofrecer otro punto de vista del devenir de la relación arquitectura/cultura que se propone abordar esta sección.

Estos trabajos son autónomos en si y abordan aspectos explicativos generales de situaciones contemporáneas haciendo centro en el tema-problema que estudian. El trabajo dedicado a la movilidad aborda la polisemia del término y trata de verificar como tal categoría se convierte en crucial para explicar hibridaciones y trasculturaciones. El estudio dedicado a la energía es mas específico y tendenciado, planteando su interés en formas de energía alternativa (en particular la basada en el hidrógeno) como criterio para enfrentar la crisis histórica de sostenibilidad asociada a los combustibles fósiles.

10. Por último la sección (01) también incluye 3 excursos explicativos de prácticas mas o menos orientadas a reflexiones sobre lo proyectual (5: La reapropiación como paradigma de hibridación, 7: Dispositivos autopoiéticos para el diseño y la (re)generación de forma a través de la hibridación y la reproducción de capitales, 8: Mapeado y panorama; el sentido de mirar). El primero de los citados es un resumen-exégesis de la conferencia de Lacaton en que se abordó cierta conceptualización explicativa de algunos proyectos que su autora desarrolló en el campo de la vivienda social. Las hipótesis del ensayo apuntan más bien a considerar como tales aportaciones podrían ser compatibles con la normativa española de actuación en la vivienda social, antes que plantearse posibles transferencias u homologías con la producción proyectual de nuevas alternativas habitacionales o con su consumo social.

El segundo estudio se centra en explicar corrientes morfogenéticas actuales y generales (Thom, Varela, etc.) en su posible relación con el pensamiento proyectual y el tercer trabajo formula desde la técnica del análisis discursivo y la proposición de mapas cognitivos, el acuñamiento de proposiciones nocionales ligadas a la concepción del dispositivo-casa que su autora elabora procesando ponencias de varios congresos.

11. La segunda parte del libro – De lo antropológico a lo espacial- remite a casuística localizada (un sector de Sevilla, todavía entendido como popular), a la mirada del sujeto habitante/habitado y a las estrategias de resistencia de diferentes colectivos socio-urbanos frente a la gentrificación de la ciudad. Se percibe aquí genéricamente un elogio de las formas habitativas populares y los estudios se concentran en la escala urbana-barrial antes que en la dimensión territorial que indica el título general de la investigación (el territorio andaluz) aunque sus autores indican que consideraron analizar otros casos ( Cádiz, etc.) que finalmente fueron restringidos a un sector de Sevilla que se consideró suficientemente explicativo para analizar la situación inmediatamente anterior a los aparentemente inexorables procesos de gentrificación/terciarización basada en el turismo y la desindustrialización que estos autores consideran que ya se verifican en otras partes de Sevilla.             .

Esta sección incluiría tres ensayos –el segundo de lo cuáles está en elaboración pues se indica que procesa información levantada en trabajo de campo: Un urbanismo imparable: de las áreas metropolitanas a los nuevos ambientes y del tercero se indica solo el título: Nuevas fronteras del habitar: la hibridación como utopía?– cuyo desarrollo principal está entonces contenido en el trabajo titulado Espacio de mezcolanza. La redefinición de la ciudad histórica, precedido de un prólogo para esta sección que se llama Del habitar: aproximaciones cualitativas.

12. Un corolario casi natural a la vista del libro comentado: la necesidad de trabajar la dualidad del pensar Arquitectura/Antropología. Algo de esta necesidad queda expresada en los términos aun provisorios de la sección [03] Conclusiones. De lo cultural a lo espacial que propone un decálogo de ítems conceptuales que resultan redefinidos conclusivamente como resultado emergente de la investigación (a saber los términos: cesión, integración, poliedro, consenso, límites, legislación, habitación sobre los modos de vida, colectividad: de lo público a lo colectivo, precisiones sobre habitar e hibridación y procedimientos de hibridación). Tales términos proponen aún tentativa o provisoriamente, puentes y cruces entre ambos campos, transferencias de hegemonías conceptuales de uno a otro, redefinición de sus alcances. Sin embargo se vislumbran tal vez como un rappel a l‘ordre que se efectúa antes bien a la arquitectura, cuya necesaria readecuación si se quiere, al mundo real, resultaría cuando menos adecuada (para la arquitectura y para ese mundo real) aunque no hay criterios análogos para una revisión del enfoque de las ciencias sociales cuyo excesivo centramiento en la potencia  resistente de los colectivos sociales podría requerir mas reflexión y propuesta sobre la ciudad como totalidad política y como objeto de proyecto.

13. Por todo lo dicho hasta aquí, este trabajo, dado su enfoque y método parece ser mas una puerta de entrada que de salida al tema que procura abordar y si se quiere puede ser visto como una exposición del estado de la cuestión (por una parte, el estado teórico de un mundo híbrido y transcultural     , por otra parte, una descripción de actitudes y valores de ciertos colectivos sociales barriales frente a la crisis de su existencia e identidad) a partir de la cuál deberían desarrollarse trabajos que avancen en la articulación de esos polos conceptuales y a la vez que se extiendan a diversas situaciones casuísticas para acumular experiencias tanto de análisis como de proyecto. Por tanto pueden sugerirse varias líneas de continuidad/profundización tales como las que aquí siguen:

[1] Investigaciones proyectuales aplicativas en términos de experimentos de habitabilidad hacia escenarios futuros identificando casos de la matriz receptiva del territorio andaluz y explorando cruces entre las perspectivas culturales-arquitectónicas y socio-antropológicas aquí planteadas. Lo que implicaría una  discusión sobre el imaginario habitativo social a la luz de posibles reorientaciones del pensum proyectual y sobre el gusto popular, usos y costumbres, los factores de resistencia a la terciarización globalizada, etc.

[2] Investigaciones aplicativas casuísticas en una red iberoamericana y/o en una red europea. Podría ser interesante examinar en un universo casuístico mas extendido  la tensión entre lo global y lo local  traducida si se quiere a la tensión entre oferta (arquitectónica) y demanda (antropológica) de artefactos habitables o partes de ciudad. Aquí la oferta debería indagar críticamente en su teoría constitutiva de un determinado mix global/local y la demanda también debería ser investigada en relación a su tensión entre pautas globalizadas de vida y consumo respecto de sedimentos de diferencias e identidades locales.

[3] Desarrollo de un pensamiento mas sintético de la dualidad Arquitectura/Antropología, quizá más en torno de elementos o puentes que aseguren cierta investigación integrada, por ejemplo, el concepto de programa como factor aparentemente común a un proceso de producción de ofertas proyectuales y a un proceso de estipulación de demandas expresivas de necesidades.

[4] Consecución de un enfoque wikipédico abierto y continuo, esto es  expandir en el tiempo (quizá en forma virtual) un desarrollo acumulativo pero también confrontativo y crítico de estas exploraciones.

[5] Identificación de un seminario periódico de avances y propuestas en el tema, tal vez abriendo la perspectiva de un espacio de debate relativamente institucionalizado que arme una agenda de trabajo y un ámbito de verificación de nuevas y mejores relaciones entre proyectistas y ciudadanos.

14. Según los criterios requeridos para la presente evaluación podríamos finalmente y manera de conclusiones sintéticas, aludir a dichos criterios:

[1] Idoneidad del enfoque

Aunque extremadamente ambicioso el trabajo resulta pertinente y su enfoque y desarrollo metodológico, idóneo en relación a la voluntad diseminativa y divulgativa de configurar una especie de plataforma de análisis acerca de cómo aspectos cruciales de la posmodernidad (hibridación, transculturación) constituyen herramientas útiles para reexaminar aspectos del habitar contemporáneo, frente a lo cuál se presentan analíticamente unas experiencias sociales sevillanas que pueden indagarse a la luz de aquellos procesos de cambio cultural y político.

[2] Interés de los productos generados alrededor del enfoque divulgativo-participativo.

Atento al punto previo y a la modalidad asumida para el encuadre metodológico de esta investigación, los productos generados resultan de interés en tanto se acogen a aquellas directivas metodológicas en cuanto a no cerrar en la forma de grandes relatos esas cuestiones sino al contrario, mostrarlas en una red desjerarquizada y de múltiples abordajes. Ello implica posiblemente que deba asumirse cierta condición de extrema heterogeneidad de los resultados presentados lo cuál se explicaría en tanto partes de un archipiélago en construcción.

[3] Interés de las reflexiones elaboradas por la publicación de resultados. Actualidad, calidad, contraste Arquitectura/Antropología en relación al tema general de la hibridación, etc.

El interés general de lo producido está expresado en el punto anterior. La actualidad, calidad y contraste posible entre los campos de interés y pertinencia de los saberes de la Arquitectura y la Antropología resultan elocuentemente presentados en su diversidad de encuadre conceptual y enfoque metodológico; lo que resta sería quizá, trabajar en tales diferencias y avanzar en lo que podría llamarse su contrastación, quizá introduciendo una perspectiva mas político-institucional (a quién representan, expresan o proveen tales saberes?).

[4] Aspectos que podrían considerarse como faltantes, bibliografía a incorporar, tratamiento y organización de los capítulos, etc.

Dado el tono de este trabajo este punto podría ser de aportación casi infinita: un encuadre como el citado, que se propone como abierto y rizomático, podría por tanto ser casi infinitamente fecundado y reelaborado. Quizá sería útil (pero esto se abre a una continuación de las investigaciones) incorporar la mirada de las lecturas sociales que pretenden indagar no tanto en las formas culturales de la posmodernidad sino en las formas políticas (v.g.: Negri, Virno, Hardt, Lazzaratto, Rolnik, Klein, Berardi, el Pensar lo Social de Latour, etc.).

Juan Luis Moraza. Escultor. Facultad de Bellas Artes, Universidad de Vigo.

“arte es lo que hacemos, cultura, lo que nos hacen” (Carl Andre)

La antropología muestra claramente que cada cultura se desarrolla precisamente en sus relaciones con otras culturas, por lo que ningún análisis pormenorizado permitiría reconocer culturas no recorridas por una estructura transculturalidad. Simultáneamente, la biología trata del curso de hibridaciones que genera una diversidad de especies en continua redefinición, en continua hibridación. Si las culturas clásicas se han querido reconocer, -con mayor o menor justicia- de acuerdo a una lógica de distinción e identidad, las culturas contemporáneas no han podido evitar reconocer la naturaleza compleja de la cultura. Este reconocimiento hace pertinente el presente proyecto, ambicioso en tanto aborda una doble aspiración: divulgativa y especializada, de transmisión y de formación, de construcción teórica y de aplicabilidad práctica en términos sociales, urbanos, culturales.

Ambicioso en tanto exige la revisión práctica de la disonancia cognitiva abierta por el abismo entre la cultura tecno-científica y la cultura humanístico-artística. El prestigio del conocimiento científico no sólo proviene de la facilidad epistémica de sus desarrollos lógicos, sino también y sobre todo, del poder efectivo que tiene sobre lo real. Pero el poder de ese conocimiento compromete una responsabilidad que a veces excede las capacidades del ámbito científico, y que por ello propicia el sometimiento de la tecnociencia a los intereses locales o globales de la política o la economía. La legitimidad de la ciencia funcionará, así, como legitimación del poder efectivo, en cualquier ámbito -social, urbanístico, educativo, empresarial… La noción de investigación está seguramente demasiado condicionada por la omnipresencia, la omnisciencia, y la omnipotencia de la ciencia. Los ensayos de una “tercera cultura” (Snow, Broockman) han estado de forma recurrente sobredeterminados por impulsos científicos, que apenas suelen conceder un lugar marginal a las formas humanístico-artísticas de saberes no científicos, precisamente porque las aportaciones que el arte puede ofrecer propician perspectivas exculturales de difícil formalización.

La mejor posibilidad que el presente proyecto ensaya es precisamente una aproximación práctica a una “tercera cultura” en la que la hibridación disciplinar compromete la apertura de los especialistas a una conversación sin condiciones, y no una mera yuxtaposición multidisciplinar. En este sentido son destacables los esfuerzos interculturales -a través de sistemas de participación y aplicaciones informáticas interactivas-, y los esfuerzos interdisciplinares, apreciables en la composición del elenco de asesoramiento, en los invitados, en los análisis y los informes de investigación, en las actividades realizadas así como en su registro documental, a través de actas, ediciones videográficas, archivos bibliográficos, bases de datos y glosarios de términos, que permiten centrar los parámetros sobre los que configurar unas políticas culturales adecuadas a una cultura política, en su sentido más pleno. También es destacable en este sentido el esfuerzo de coparticipación, a través de aplicaciones informáticas.

Los retos a los que se tienen y tendrán que enfrentar las sociedades presentes y futuras, exigirán recursos sensibles, emocionales, conceptuales y metodológicos sutiles y complejos. La preparación cultural será fundamental, en el sentido de la generación de modelos interculturales -en términos disciplinares, sociales, metodológicos, discursivos… Serán necesarias investigaciones cualitativas[1] y no sólo cuantitativas, investigaciones simultáneamente locales y globales, genéricas y específicas, para las que convendrá la configuración de equipos que conjuguen las capacidades de la investigación científica y de la indagación artística: equipos multidisciplinares con enfoques transdiciplinares.

Por todo ello, iniciativas como ésta deberían desarrollarse tanto en sus actividades como en sus registros, y de forma específica, sus líneas de trabajo ya previstas


[1] Flick, U. (2004) Introducción a la investigación cualitativa. Madrid. Morata.

Juan Calatrava Escobar

Catedrático de Composición Arquitectónica. Director de la E.T.S. Arquitectura de Granada

En el inicio del presente informe, procede anticipar una valoración altamente positiva de la experiencia objeto de análisis, desde el cuádruple punto de vista de su planteamiento, de su desarrollo, de sus resultados inmediatos y de las expectativas de futuro que genera.

En primer lugar, la iniciativa me pareció ya en su momento muy oportuna, en cuanto que se trataba de recoger en un evento, formalizar y reunir experiencias y reflexiones muy diversas, pero con el rasgo común de partir de la necesidad de abrir el ámbito disciplinar de la arquitectura a otros campos de la cultura contemporánea y a los cambios radicales que se están registrando en tanto en las condiciones mismas de proyectación y producción de la arquitectura como en los modos de su integración en los debates intelectuales, sociales, económicos y políticos del mundo contemporánea.

Para ello, los conceptos de hibridación y transculturalidad resultan especialmente operativos, a condición de utilizarlos –como así entiendo que se ha hecho- con rigor científico y no como meros lugares comunes vaciados de contenido teórico. Ambos conceptos remiten al cuestionamiento de las fronteras estancas entre los saberes y ponen sobre el tapete la exigencia de dejar de pensar la arquitectura desde una especie de autismo complaciente, así como en la pertinencia de buscar en otros ámbitos del pensamiento contemporáneo argumentos para el debate en el marco de la grave crisis teórica y profesional que viven la arquitectura y los arquitectos.

En particular, la idea de hibridación llama al contacto con el pensamiento científico y con las profundas transformaciones aportadas por la tecnología, mientras que los fenómenos de la transculturalidad revelan lo fructífero que viene siendo en las dos últimas décadas el intercambio entre el terreno de la arquitectura y el de la antropología. Resulta evidente que la reflexión sobre la habitación y los modos habitacionales de nuestro entorno en los próximos años precisa de esta vía basada en la colaboración y el intercambio y que debe ser proseguida con carácter prioritario en futuras investigaciones y experiencias.

En cuanto al desarrollo de las actividades, los seminarios desarrollados en Sevilla y Granada han proporcionado una plataforma muy adecuada para el encuentro, el conocimiento mutuo y el debate de multitud de ideas dispersas, al mismo tiempo que una posibilidad de creación de equipos de trabajo y desarrollo futuro de investigaciones que, dada la complejidad de las cuestiones en juego, no pueden ya ser sino colectivas y llevadas adelante por grupos de composición diversificada.

Como es lógico en todo encuentro colectivo, y mucho más si posee el carácter pionero del que nos ocupa, las contribuciones individuales, las distintas ponencias y comunicaciones, han presentado un carácter marcadamente desigual. Algunas de ellas abren verdaderos frentes de investigación, en tanto que el interés de otras es limitado. No obstante, no creo que sea propio de este informe entrar en el análisis pormenorizado (cosa que, por lo demás, ya hice de algún modo en la fase de evaluación previa de las propuestas). En cualquier caso, lo que predomina finalmente es la idea de que, en los resultados de ambos seminarios, el todo ha sido mucho más que la suma de las partes.

La publicación de las Actas encierra, en mi opinión, un doble carácter poco habitual. Por un lado, es un hecho a posteriori, recapitulativo, de cierre, que recoge las aportaciones realizadas. Pero, por otro, estas actas pueden y deben jugar el papel de verdadero programa de trabajo para los años inmediatos. A partir de ellas puede trazarse todo un mapa de territorios en blanco, puede identificarse todo un elenco de cuestiones nuevas que nacen a partir de la hibridación, a partir del reconocimiento de la cultura de la mezcla y del desplazamiento.

Por eso resulta coherente el esfuerzo de los organizadores por garantizar una difusión universal, que no se limite a la habitual publicación que no sale de los círculos académicos y que recurre a las nuevas posibilidades telemáticas y audiovisuales. Creo que una de las tareas más inmediatas debe ser la consolidación y potenciación de la web generada y la progresiva inclusión en la misma de los resultados de otras investigaciones paralelas, de materiales de trabajo variados y de foros de debate.

Esta herramienta puede ser, además, de gran utilidad para lo que, en mi opinión, es otra de las grandes líneas que deben abordarse de manera inmediata: la relación con proyectos e investigaciones similares del resto de España y de otros países (sobre todo, aunque no exclusivamente, europeos), en los que las cuestiones abordadas en Hibridaciones están siendo también objeto de debate y de iniciativas muy diversas. Me permito aconsejar, en este sentido, la conveniencia de dar un paso más en la relación con las instituciones a partir de la presentación de un proyecto europeo de investigación.

Creo de justicia destacar, por último, el apoyo institucional de la Junta de Andalucía, no sólo a partir del programa de ayudas a la investigación en arquitectura que se encuentra en el origen de este proyecto, sino también a partir de la estructura del Plan Andaluz de Investigación. En este sentido, creo que debe hacerse un llamamiento a la constitución de nuevos Grupos de Investigación que, coordinados entre sí, puedan extraer la máxima rentabilidad intelectual de los recursos públicos que estos diversos programas ponen a disposición de los investigadores.

Sólo me resta, en mi calidad de Director de la ETSA de Granada, agradecer a los organizadores el revulsivo que para nuestra Escuela ha supuesto el Seminario celebrado en Granada, así como mi satisfacción por la amplia implicación del profesorado de la misma.

 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: